Empresas Públicas de Medellín (EPM) anunció la reactivación de la cadena de generación hidroeléctrica ubicada en el municipio de Sonsón, en el Oriente antioqueño, luego de más de un año fuera de servicio. La recuperación de este complejo energético fue posible tras una inversión cercana a los $24.000 millones, destinada a la rehabilitación y modernización de su infraestructura.
La intervención se concentró en las pequeñas centrales hidroeléctricas Sonsón I y Sonsón II, que conforman el núcleo del proyecto. De acuerdo con la compañía, los trabajos incluyeron la reposición de componentes críticos, mejoras en las obras civiles y la actualización de los sistemas electromecánicos, con el objetivo de garantizar una operación más segura, eficiente y acorde con los estándares actuales de la industria.
La obra incluyó la modernización de equipos y la recuperación de infraestructura clave en el Oriente antioqueño por parte de EPM
Uno de los principales retos fue la sustitución de una tubería de carga de gran longitud en la central Sonsón I, una tarea que requirió una logística especializada debido a las condiciones geográficas de la zona. Para transportar los materiales y retirar las piezas antiguas, los equipos técnicos emplearon sistemas de monorriel y mecanismos de izaje, lo que permitió ejecutar las obras sin afectar de manera significativa el entorno.
Con la entrada en funcionamiento de ambas centrales, el complejo vuelve a aportar 18,5 megavatios (MW) al Sistema Interconectado Nacional. De esa capacidad, Sonsón I contribuye con 8,5 MW y Sonsón II con 10 MW, una inyección que refuerza la oferta de energía limpia y mejora la confiabilidad del suministro eléctrico en Antioquia y otras regiones del país.

Además del impacto en la generación, la reactivación tiene efectos directos para el municipio de Sonsón. Al retomar operaciones, las plantas vuelven a generar transferencias del sector eléctrico, recursos que por ley se destinan a los municipios donde se produce la energía y que suelen invertirse en proyectos de infraestructura, medio ambiente y desarrollo social.
Desde EPM destacaron que el proyecto no se limitó a reparar daños, sino que buscó fortalecer la vida útil de las centrales. Según Sebastián Barbosa, líder de la rehabilitación, las intervenciones permitieron repotenciar los equipos y mejorar los sistemas de control, lo que se traduce en una mayor confiabilidad operativa y en una reducción de riesgos para el futuro.
El componente ambiental también fue parte central del proceso. Las obras incluyeron acciones de restauración de las áreas intervenidas, revegetalización y monitoreo permanente de las condiciones del afluente, con el fin de garantizar el respeto por el caudal ecológico y minimizar los impactos sobre el entorno natural.
La central de Sonsón hace parte del portafolio de pequeñas hidroeléctricas que EPM opera en Antioquia. En total, la empresa administra 11 PCH distribuidas en diferentes subregiones, que en conjunto suman una capacidad cercana a los 124 MW. Estas plantas representan alrededor del 3,5 % de la generación total de la compañía y tienen la capacidad de abastecer a cientos de miles de hogares.
Con la recuperación de Sonsón, EPM refuerza su apuesta por una matriz energética diversificada y sostenible, al tiempo que aporta a la estabilidad del sistema eléctrico y al desarrollo económico de las regiones donde opera.
También puede leer: Fotos: Esta es la cárcel donde Maduro permanece como prisionero