El Gobierno nacional avanza en una nueva declaratoria de emergencia económica con el objetivo de recaudar cerca de $8 billones para atender los efectos de la actual temporada de lluvias y las presiones fiscales que enfrenta el Estado. Así lo anunció el ministro de Hacienda, Germán Ávila, durante su intervención en el consejo de ministros que se desarrolla este 10 de febrero.
Según explicó el jefe de la cartera económica, el impacto de la crisis climática ha generado afectaciones significativas en varias regiones del país, lo que obliga al Ejecutivo a buscar mecanismos extraordinarios de financiación para responder a las emergencias derivadas de las lluvias.
Emergencia económica buscaría recursos para atender la crisis climática y la presión fiscal
De acuerdo con el Ministerio, el monto estimado permitiría atender daños en infraestructura, apoyo a comunidades afectadas y mitigación de riesgos asociados a eventos climáticos extremos.
Ávila sostuvo que la necesidad de acudir nuevamente a esta figura también está relacionada con las decisiones fiscales heredadas y con las dificultades para tramitar reformas estructurales en el Congreso de la República. En ese sentido, señaló que el déficit acumulado del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc) sigue siendo uno de los principales factores de presión sobre las finanzas públicas.
El ministro recordó que la decisión de no ajustar el precio interno de la gasolina durante el gobierno anterior amplió la brecha frente al valor internacional, lo que generó una deuda significativa. “Esa brecha solo se cerró en este Gobierno con los ajustes correspondientes, y eso dejó un hueco fiscal cercano a los $79 billones acumulados en los últimos tres años”, afirmó Ávila ante los ministros.

Durante su intervención, el titular de Hacienda también hizo referencia al entorno macroeconómico, en particular al impacto que han tenido las tasas de interés de referencia fijadas por el Banco de la República. Según indicó, el nivel de estas tasas continúa generando restricciones para la actividad económica y limita la capacidad de crecimiento en distintos sectores productivos.
Frente a las críticas por los incrementos del salario mínimo, Ávila aseguró que los estudios disponibles muestran que su efecto sobre la inflación ha sido marginal, y que no representa un riesgo estructural para la estabilidad de precios. Para el ministro, este conjunto de factores refuerza la necesidad de adoptar medidas excepcionales que permitan asegurar recursos adicionales.
De acuerdo con lo planteado por el Gobierno, la nueva emergencia económica estaría sustentada en la creación de un impuesto al patrimonio dirigido a personas jurídicas. La medida aplicaría a empresas con patrimonios superiores a 200.000 UVT, equivalentes a más de $10.000 millones, con una tarifa marginal del 0,6% hasta un tope de 600.000 UVT. Según estimaciones oficiales, el tributo impactaría a cerca de 15.000 compañías.
El Ejecutivo considera que esta herramienta permitiría responder de manera inmediata a la emergencia climática, mientras se mantienen las discusiones de fondo sobre la sostenibilidad fiscal y las reformas pendientes en el país.
En Consejo de Ministros, el ministro de @MinHacienda, Germán Ávila Plazas, explicó que el no ajuste al precio de la gasolina en el gobierno anterior dejó un hueco fiscal de cerca de 79 billones de pesos.
Señaló que, pese a un presupuesto aprobado por 546 billones para 2026, el… pic.twitter.com/owbPcDEfgL
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) February 10, 2026