El hecho: La iniciativa para convocar una Asamblea Nacional Constituyente sería retirada oficialmente por el comité promotor que impulsaba la recolección de firmas.
¿Por qué es importante? Porque representa un cambio de estrategia dentro del petrismo y podría facilitar acercamientos con sectores políticos de centro en plena campaña de segunda vuelta.
¿Cuál es el contexto? La propuesta fue impulsada por el presidente Gustavo Petro como una vía para promover transformaciones institucionales, pero enfrentó críticas tanto de la oposición como de algunos sectores cercanos al Gobierno.
¿A quiénes afecta y cómo? A la campaña presidencial del Pacto Histórico, que busca ampliar su base de apoyos, y a los sectores políticos que habían expresado preocupación por la posibilidad de abrir un proceso constituyente.
El dato que no se puede perder: La decisión llega en un momento electoral decisivo y podría influir en la capacidad del petrismo para atraer nuevos respaldos de cara a la segunda vuelta presidencial.
La propuesta de convocar una Asamblea Nacional Constituyente, una de las iniciativas que más controversia generó durante el gobierno del presidente Gustavo Petro, estaría a punto de quedar oficialmente archivada. Según la información conocida en las últimas horas, el comité encargado de promover la recolección de firmas para respaldar la iniciativa anunciaría su retiro, marcando un cambio importante en la estrategia política del oficialismo en medio de la campaña para la segunda vuelta presidencial.
Se espera que el anuncio sea realizado por Armando Wouriyu, quien ha estado al frente del grupo promotor de la constituyente. Posteriormente, el candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, ofrecería una declaración pública para explicar el alcance de la decisión y los pasos que seguirán desde su campaña frente a uno de los temas que más debate ha provocado en los últimos meses.
La decisión de no seguir con la constituyente busca reducir tensiones políticas y facilitar alianzas de cara a la segunda vuelta presidencial.
La eventual renuncia a la constituyente llega en un momento clave para el petrismo. Tras los resultados de la primera vuelta presidencial, distintos sectores políticos y analistas señalaron que la propuesta se había convertido en un obstáculo para ampliar apoyos electorales, especialmente entre votantes de centro y dirigentes que consideran que una reforma constitucional no es una prioridad para el país en este momento.

La discusión sobre una nueva Constitución estuvo presente de manera recurrente durante los últimos meses. El presidente Petro insistió en varias ocasiones en la necesidad de impulsar transformaciones profundas en el modelo institucional colombiano y defendió la recolección de firmas como un mecanismo legítimo para abrir el debate. Sin embargo, la propuesta también despertó críticas de sectores políticos, académicos y empresariales que alertaban sobre la incertidumbre que podría generar un proceso de esa magnitud.
Con el paso de las semanas, la postura dentro del propio oficialismo comenzó a mostrar matices. Aunque la idea fue respaldada inicialmente por figuras cercanas al Gobierno, también surgieron voces que recomendaron dejar de lado la iniciativa para concentrar los esfuerzos en la construcción de consensos políticos más amplios. Entre quienes plantearon reservas estuvo el exministro Juan Fernando Cristo, quien insistió en la necesidad de buscar acuerdos nacionales sin abrir una discusión constituyente.
El tema también reavivó un episodio recordado por los sectores críticos del Gobierno: el compromiso que Petro asumió durante la campaña presidencial de no promover una Asamblea Constituyente. Esa promesa fue mencionada en repetidas ocasiones por dirigentes de oposición para cuestionar el rumbo que había tomado el debate durante los últimos meses.
La noticia fue recibida con satisfacción por algunos líderes políticos. El excandidato presidencial Sergio Fajardo afirmó que considera positiva la decisión de no avanzar con la convocatoria de una constituyente. No obstante, reiteró que mantiene independencia frente a la segunda vuelta y que no tiene previsto anunciar públicamente un respaldo a alguno de los candidatos en competencia.
Si se confirma oficialmente el retiro de la iniciativa, el Gobierno y la campaña de Iván Cepeda buscarían enviar una señal de moderación en un momento decisivo para la contienda electoral. La decisión podría convertirse en uno de los movimientos políticos más relevantes de las últimas semanas, al modificar una de las propuestas que más polarización generó durante el actual mandato.