La guerra comercial entre China y Estados Unidos ha alcanzado un nuevo punto álgido tras la decisión del gobierno chino de imponer aranceles adicionales del 34% a todos los productos provenientes de Estados Unidos.
Esta medida se presenta como una contramedida directa a la reciente imposición de gravámenes por parte de la administración de Donald Trump, lo que ha generado una nueva ola de tensiones económicas entre las dos principales potencias mundiales.
Panorama general: El Ministerio de Comercio de China emitió un comunicado en el que expresó su enérgica condena a la política arancelaria de Estados Unidos, señalando que estas medidas desestabilizan los avances alcanzados en negociaciones comerciales previas y representan un golpe injusto a la economía global.
“China se opone firmemente a estas medidas y tomará contramedidas necesarias para salvaguardar sus derechos e intereses”, afirmó el comunicado, advirtiendo que Pekín no permanecerá pasivo ante la creciente presión estadounidense.
China contraataca: nuevos aranceles del 34% agravan la guerra comercial con EE.UU.
Por qué es importante: La administración Trump anunció la semana pasada la implementación de un arancel del 34% sobre productos chinos, el cual se suma a un gravamen del 20% establecido a principios de año. Con ello, el total de nuevos aranceles aplicados a bienes provenientes de China asciende al 54%, acercándose al umbral del 60% que Trump había mencionado durante su campaña electoral.
A partir del próximo sábado, un arancel base del 10% se aplicará a casi todos los bienes importados a Estados Unidos desde China, antes de que los gravámenes más elevados entren en vigor el 9 de abril. Esta estrategia forma parte de un endurecimiento generalizado de las políticas comerciales de Washington, el cual también contempla la eliminación de la exención fiscal «de minimis», que permitía la entrada sin impuestos de paquetes de bajo valor procedentes de China y Hong Kong.
La eliminación de esta exención afectará principalmente a pequeños exportadores y plataformas de comercio electrónico, que dependían de este beneficio para mantener bajos costos de envío a los consumidores estadounidenses.
Detalles:
Según estimaciones del Instituto Peterson de Economía Internacional, la tasa promedio de aranceles que Estados Unidos impondrá sobre los productos chinos alcanzará el 76%, una cifra sin precedentes en la historia reciente del comercio bilateral.
La escalada en la guerra comercial entre China y Estados Unidos tiene implicaciones que van más allá de las fronteras de ambas naciones. La incertidumbre en torno a los costos de producción y exportación afecta las cadenas de suministro internacionales y obliga a empresas de diversas industrias a replantear sus estrategias comerciales.
Mientras Washington insiste en que estas medidas buscan reducir el déficit comercial y proteger la industria estadounidense, Pekín advierte que las represalias serán proporcionales y que la estabilidad económica mundial está en juego.