¿Hacia dónde va Brasil con Jair Bolsonaro?

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Esta publicación hace parte de la tercera edición de la Revista 360, lacual puede encontrar en el siguiente enlace: https://issuu.com/revista_360/docs/revista_360_edicion_3-2


El nuevo presidente de Brasil se perfila como una de las caras más notables y polémicas en América Latina por cuenta de sus actuaciones, declaraciones, pensamientos y apasionamiento a la hora de referirse a las distintas situaciones y realidades que vive el país sudamericano. En la previa de las elecciones que se efectuaron el 28 de octubre de 2018, en segunda vuelta, salían del tintero una gran cantidad de declaraciones que los medios reprodujeron por el impacto de las mismas, hablando, de manera cruenta, con relación al narcotráfico, homosexualismo y la situación de los médicos cubanos residentes en Brasil.

Si bien Bolsonaro comienza a gobernar como presidente de Brasil a partir del 1 de enero de 2019, Cabe destacar que el político se ha caracterizado por ser alguien que expresa lo que piensa y que responde a una ideología y convicciones que ha manifestado como militar retirado y político en la Cámara de Diputados de Brasil. No ha escatimado en decir las cosas que le parecen, a su antojo, sin lugar a ruborizarse ni temer las consecuencias de aquello, como cuando dijo: “Me van a disculpar. Para mí (un hijo gay) es como si fuese una muerte”. Aunque en campaña comenzó a mostrar otra cara, esforzándose por demostrar que no es homófobo.

Expertos internacionales se aventuran a asegurar que el Gobierno de Bolsonaro no va a ser propio de una dictadura, ni tampoco un Gobierno militar, pero que sí puede ser mediocre por sus contradicciones internas e inexperiencia ejecutiva. Particularmente, Michael Reid, editor del reconocido medio ‘The Economist’, prevé un riesgo de deterioro de la calidad democrática en el país sudamericano. Se pueden plantear unos panoramas en cinco áreas, que tal vez son las más importantes de su Gobierno:

Política

Es posible que Bolsonaro no vaya a encabezar una dictadura, ni tampoco un Gobierno militar, aunque nombre como ministros a personas que han pasado por el Ejército. La mayoría de las Fuerzas Armadas brasileñas está con la Constitución y la institucionalidad, y además el empresariado del país no quiere ninguna dictadura. Sin embargo, existe un riesgo de deterioro de la calidad democrática, como dijo Reid.

Economía

Bolsonaro partía de posiciones corporativas que apoyan muchas de las reivindicaciones de los trabajadores públicos. Durante la campaña electoral, sin embargo, fue adaptando su discurso a planteamientos más liberales, aún neoliberales en algún extremo. El entusiasmo que ya demostró la bolsa por su triunfo en la primera vuelta de las presidenciales indica bien las expectativas generadas en el mundo empresarial. No obstante, Bolsonaro no podrá contentar a todos, como es natural. La situación fiscal es insostenible: la deuda pública llegó al 84 % en 2017 y alcanzará el 90 % en 2019, según el FMI, lo que significa la segunda más alta de Latinoamérica, exceptuando Venezuela. La reducción del gasto público y la reforma de las pensiones, que en Brasil suponen una particular carga, por la especial generosidad con los funcionarios, no serán tareas fáciles.

Reforma pensional

El gasto del Estado para sostener el sistema pensional será uno de los principales desafíos del nuevo Gobierno de Bolsonaro. Ni Temer ni Dilma Rousseff, en medio de sus problemas judiciales, lograron sacar una reforma previsional que permitiera aligerar su costo, el cual llega a 12 % del Producto Interno Bruto. Además, quien ocupará el Palácio do Planalto, sede del poder ejecutivo del Gobierno Federal brasileño, tendrá que lidiar con deudas que aprietan la balanza, tanto del Estado como de los hogares brasileños, que tuvieron que soportar dos años de recesión luego de que la economía se desplomara 7 % entre 2015 y 2017, según datos oficiales.

Seguridad

El presidente electo se ha mostrado poco estricto en cuanto a los requisitos que limitan las situaciones en las que la Policía puede disparar, y matar en algún caso concreto, en su enfrentamiento con los delincuentes. Esa defensa de mayor poder de fuego podría llevar a un aumento de los muertos a manos de la Policía, como ha sucedido en Filipinas por cuenta de planteamientos semejantes defendidos por el presidente Rodrigo Duterte. Sin embargo, es preciso recordar que en Brasil las competencias de orden público están en manos de los estados, por lo que la autoridad del Gobierno federal en esta materia se torna limitada.

Política Exterior

La simpatía hacia Donald Trump llevarán a Bolsonaro a una gran identificación con las líneas seguidas por la Casa Blanca. En particular, el exmilitar ha defendido trasladar la Embajada de Brasil en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén, así como lo hizo el Gobierno Trump. Bolsonaro ha prometido aplicar un mayor escrutinio a las inversiones de China, país contra el que ha mostrado una gran desconfianza. Esas reticencias hacia China no deberían conducir a una hostilidad, al menos mientras Brasil quiera seguir formando parte del grupo de los BRICS, donde participan ambos países.

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Tiempo de espera prudente para evaluar Gobierno Bolsonaro

Así las cosas, es conveniente decir que se debe tener una espera hasta que el Gobierno de Jair Bolsonaro comience sus funciones a partir del 1 de enero de 2019, y pasados los primeros 100 de días de Gobierno, tiempo que se hizo famoso en el curso de Franklin D. Roosevelt en 1933 cuando era presidente de los Estados Unidos por tomar medidas contundentes para intentar revitalizar la economía y acabar con la crisis económica, será el momento para que se hagan evaluaciones exigentes de su gestión, la cual, al parecer, está lejos de ser caracterizada por tintes dictatoriales y de uso extremo de la fuerza.