Hasta el 1 de julio va el ciclo de vacunación 2020 contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina

Foto por: ICA

Desde el 18 de mayo y hasta el 01 de julio, se lleva a cabo el primer ciclo de vacunación de 2020 con el fin de combatir la fiebre aftosa, la brucelosis y la rabia bovina en el territorio nacional. La vacunación se llevará a cabo aún en medio de la pandemia, con el fin de proteger y mantener el estatus sanitario que ha ganado el país a lo largo de los años, y a su vez, proteger el hato ganadero.

Para dicha jornada el Ministerio de Agricultura, en conjunto con el ICA y FEDEGÁN, han llevado a cabo una serie de alternativas importantes para proteger y garantizar no solo, los bovinos, sino impedir que el Covid-19 llegue al campo colombiano. Razón por la que se han restructurado aspectos muy importantes dentro de la jornada a través de la resolución 64528 del 24 de marzo de 2020.

La jornada cuenta con un predio a vacunar de 633.245 y 28.442.379 son animales de esta área, de los cuales 28.032.255 son Bovinos y 410.124 son Búfalos.

El país lleva más de medio siglo trabajando por la recuperación del estatus y teniendo en cuenta que “vacunar es exportar” y Colombia es uno de los mayores exportadores de carne a nivel internacional, por lo que en un momento de crisis, como al que nos estamos enfrentando, es importante fortalecer las actividades económicas que se mantienen dentro del país, para solventar un poco la crisis.

Al poco tiempo de la llegada del Ministro de Agricultura Rodolfo Zea, Colombia recibió nuevamente el certificado de ser un país libre de fiebre aftosa con vacunación, y al poco tiempo también comenzamos a vivir la crisis más importante y significativa de los últimos tiempos a nivel social, económico, de salud, entre otros. Pese a todas las circunstancia, el sector ganadero  es uno de los que más mueve la economía, representando cerca del 1.7% del PIB y el 20% del PIB agropecuario. Razón que los impulsa a continuar con toda la responsabilidad.

La carne de bovino del país es reconocida en el mundo entero, obtiene el cuarto puesto y cuenta con acuerdos con países que tienen un alto consumo de carne y no se puede disminuir. Por esto se requiere de esta jornada, para obtener nuevamente el certificado de un país sin presencia de fiebre aftosa por vacunación, para continuar exportando y creciendo en tiempos de crisis.

 Velando por el bienestar animal y la salud humana, se han establecido diferentes actividades que permitirán el buen funcionamiento de la jornada, además de controlar y vigilar permanentemente no solo a los vacunadores, sino todas las áreas específicas.

Por un lado, el registro que anteriormente se llevaba a cabo en papel, este año en compañía y apoyo con la base de datos del DANE y tras una prueba piloto que se realizó en 2019. Se ha establecido el uso de nueva tecnología móvil, para llevar registro en línea y tiempo real de la jornada. De esta manera, se podrá mantener un control constante de los vacunadores y ganaderos que deben llevar a cabo la jornada. Esto estará siendo controlado y vigilado constantemente por el Ministerio de Agricultura, y verificando las 5.000 rutas que los vacunadores pueden ejercer en un día.  

El país cuenta con 1.122 municipios, de los cuales 1.107 cuentan con presencia ganadera, donde muchos no cuentan con acceso a internet, aspectos que han tenido en cuenta para establecer la dinámica, por lo que solo se requiere de un dispositivo móvil, para conectar con la información necesaria o incluir nuevos aspectos.

Por otro lado, se llevó a cabo diferentes capacitaciones a los vacunadores de manera virtual, de manera muy segmentada y se encuentran en la nube a disposición de los vacunadores, a través de la web, las redes sociales o sus propios dispositivos.

Se hizo la autorización y supervisión de Organizaciones Ejecutoras Ganaderas Autorizadas y la supervisión de todos los aspectos del ciclo como el proceso de producción, su comercialización y la distribución de la vacuna, como la de todos los vacunadores.

Uno de los proceso más importantes son las estrategias de bioseguridad elaborado en conjunto entre MADR, ICA, FEDEGAN y valido por el Ministerio de Salud y Protección Social, para garantizar la seguridad y bienestar de la zona rural del país, así como la de todos los ciudadanos. Por lo que tanto vacunadores, como las fincas deben cumplir los protocolos de bioseguridad haciendo uso de botas, overol desechable o delantal plástico, guantes protectores, gafas y tapabocas. A su vez, el vehículo de transporte debe dejarse afuera, las suelas de las botas deben ser desinfectadas, lavarse las manos al ingresar y repetir esa acción cada dos horas, desinfectar el sitio de trabajo y utensilios al finalizar y un distanciamiento social obligatorio de 2 metros.

Por último, para este 2020 se han establecido multas de hasta 10.000 salarios mínimos para quienes no cumplan con la jornada, no obstante, se va a apelar a la persuasión para que todos cumplan con lo establecido de manera responsable. El interés no es el dinero, sino el cumplimiento, por el bienestar de todos.

Salir de la versión móvil