“Invertir en educación y sanidad y atraer inversión son factores esenciales para reducir la pobreza y mejorar la economía colombiana”, Daniel Lacalle

Foto: Cortesía Daniel Lacalle

Daniel Lacalle fue incluido por la consultora FocusEconomics en la lista de los 50 economistas más influyentes del mundo. Él es doctor en Economía, profesor de Economía Global y Finanzas, además de gestor de fondos de inversión. El español habló con Revista 360 y desde su experiencia, hizo referencia a algunas situaciones del mundo actual en materia económica.


Revista 360: Para usted, ¿cómo dejó Mariano Rajoy la economía y cuáles son los retos para Pedro Sánchez en esta materia?

Daniel Lacalle: Rajoy recibió un país al borde de la quiebra, que había perdido la confianza internacional y que destruía 3.000 empleos al día. En siete años consiguió reducir el déficit un 70%, que la economía creciera al 3 % anualizado y se crearan 500.000 empleos anuales. Sin embargo, en su segunda legislatura se abandonaron muchas reformas imprescindibles entre las que se encuentra la reforma de la administración pública y la reducción en términos absolutos de la deuda pública.

Sánchez se encuentra con el reto de afianzar el crecimiento y el empleo, pero parece más orientado hacia la idea de aumentar el gasto y los impuestos.

360: Como economista, ¿cuál es su posición acerca del gran dilema y constante debate global de: a quiénes subir o bajar impuestos, cómo subir o por qué bajar los salarios?

D.L.: Los impuestos no pueden ser confiscatorios, y cumplen un objetivo que es el de pagar un sector público que está al servicio de los contribuyentes y ciudadanos, no al revés. Cuando los impuestos suponen un escollo al crecimiento y el empleo, claramente se deben bajar, porque su efecto es negativo en la economía.

No existe el sector público sin un sector privado creciente y sólido, y los gobiernos parece a veces que piensan que los contribuyentes están al servicio del gobierno, y no al revés.

Los salarios deben subir con un aumento de la productividad, que es lo que lleva a que esas subidas se consoliden y fortalezcan a largo plazo. Si los salarios suben por encima de la productividad, termina creando desempleo y bajadas de salarios, algo que no deseamos.

Por lo tanto, los gobiernos deberían tener como objetivos principales el crecimiento de la productividad y la inversión y tener una fiscalidad atractiva orientada al crecimiento para que los salarios sean mejores, la cohesión social mayor y la prosperidad alcance a todos.

360: En su percepción, ¿cuál es la verdadera ecuación que un país debe ejecutar para tener éxito, debido a que estamos enfrascados en este debate siempre?

D.L.: La ecuación es simple y compleja a la vez. Tener una economía abierta, productiva y que defienda la propiedad privada y el crecimiento económico.

Eso se consigue con instituciones independientes y sólidas, regulación clara y sencilla, fiscalidad atractiva orientada al crecimiento y un sector público que sea un verdadero servicio público y no un ente extractivo y depredador.

360: ¿Cómo evalúa la situación económica de la Unión Europea y más con un factor tan relevante como el Brexit?

D.L.: La Unión Europea se enfrenta a una ralentización muy evidente y no ha solventado sus principales retos: el envejecimiento de la población, el alto endeudamiento público y la alta fiscalidad que lleva a bajo crecimiento y alto desempleo. La salida del Reino Unido debería ser un toque de atención que lleve a los gobernantes a replantearse un modelo dirigista y burocrático.

360: El papel de China en el mundo hoy es más cuestionado que nunca. Para usted, ¿qué es lo que realmente pasa con China, cómo lo deben manejar los gobiernos de España, Colombia y Estados Unidos?

D.L.: China es un grave problema porque aumenta su deuda y sus desequilibrios constantemente, y pretende exportar su exceso de capacidad manteniendo controles de capitales y falta de libertad económica. Eso puede ser un grave problema para economías abiertas como la colombiana o la española, y desde luego es un problema para Estados Unidos por el enorme déficit comercial que tiene EE.UU. con China.

China es un gran país pero no puede mantener una moneda intervenida, control de capitales y límites a la propiedad intelectual y la seguridad jurídica… y a la vez pretender exportar al resto del mundo mucho más cada año.

360: Sobre Estados Unidos siempre existió gran incertidumbre por la llegada de un ‘outsider’ como Donald Trump, pero a hoy los resultados han sido positivos, ¿cuál cree que es su secreto, cómo evolucionará, cómo evalúa la gestión de Trump en materia económica?

D.L.: El secreto del éxito de Trump ha sido llevar a cabo políticas de oferta, bajada de impuestos y reducción de trabas burocráticas, y pensar en los 150 millones de norteamericanos que no habían percibido la mejora de la economía. Ha mirado hacia adentro y se ha centrado en atraer capital y empleo. Su política tiene un factor débil que es el aumento del gasto público. El déficit fiscal es muy importante y debe controlarlo, además de fortalecer la economía con facilidades adicionales para la inversión.

360: En Colombia tuvimos elecciones presidenciales donde se evitó que la izquierda llegara al poder. Hay una estimación del FMI que espera que Colombia crezca 2.8% en 2018 acelerando su crecimiento en 3.6% en 2019. ¿Qué opina usted de la economía colombiana?, ¿cuáles son los retos del Gobierno Duque y más con una reforma tributaria que se está planteando, donde hay temas tan delicados como el IVA a la canasta básica familiar?, ¿qué consejo le daría a Duque para recaudar más impuestos y ser más eficientes en el gasto?

D.L.: El presidente Duque tiene una oportunidad única, que es la de convertir a Colombia en el nuevo Chile, y reducir la desigualdad y la pobreza atrayendo más inversión internacional y mejores empleos. Sus medidas en política económica van por el buen camino y debe perseverar para que ese crecimiento llegue a la mayoría de la población. Invertir en educación y sanidad y atraer inversión son factores esenciales para reducir la pobreza y mejorar la economía colombiana.

El presidente Duque puede llevar a cabo una batería de medidas para mejorar la eficiencia en el gasto público con controles independientes y con un análisis de resultados que sea empírico y medible. Su prioridad debe ser la seguridad, la educación libre y la sanidad, y eso lo puede conseguir con colaboración público-privada, para que el costo sea compartido y más eficiente.

Duque recaudará muchos más impuestos con una fiscalidad más atractiva atrayendo inversión de todo el mundo y creando más empleo. Santos se equivocó subiendo impuestos que solo hicieron que empeoraran las bases imponibles y con ello la recaudación futura.

DeEsta publicación hace parte de la tercera edición de la Revista 360, lacual puede encontrar en el siguiente enlace: https://issuu.com/revista_360/docs/revista_360_edicion_3-2