Juan Carlos Pinzón habla del papel de ProBogotá en el desarrollo capitalino

Foto: Cortesía ProBogotá

Pese a ser una organización joven, ProBogotá se posiciona como un actor importante en el desarrollo de la ciudad capital de Colombia. Juan Carlos Pinzón, presidente de la Fundación para el Progreso de la Región Capital, nos habla de las rutas de acción e impactos de la gestión adelantada.

Este contenido hace parte de 360 Revista en su cuarta edición, la cual se distribuyó en las principales ciudades del país.

360 Revista: ¿Qué balance puede hacer luego de un poco más de un año de estar al frente de una organización tan joven, y cuál es el papel de ProBogotá en el desarrollo de la ciudad para los próximos años?

J.C.P.: Ha sido un año muy intenso y gratificante, que además coincidió con dos momentos de gran relevancia para ProBogotá. Por un lado, que la renovación de los integrantes de la bancada de Bogotá en la Cámara de Representantes se dio en el momento en que ProBogotá había alcanzado una madurez que le permitió construir una agenda de trabajo conjunta, gracias a la cual se logró la aprobación de la segunda vuelta para elegir alcalde de Bogotá.

Por otro lado, celebración de los primeros 5 años de ProBogotá también marcó un hito importante este año, que aprovechamos para hacer un ejercicio de planeación sobre los temas en los que nos debemos enfocar en los próximos años.


Fue así como definimos seis frentes de trabajo en los que hemos venido trabajando: movilidad, formulando un plan director de transporte y logística de largo plazo; seguridad, construyendo un plan integral orientado a la prevención, vigilancia y uso de la tecnología; planeación urbano-regional,  con un enfoque regional de largo plazo y sostenibilidad; futuro del empleo, de cara a los retos propios de la cuarta revolución industrial; liderazgo público, repensando la organización administrativa de Bogotá en cuanto a sus localidades y la visión regional; y ciudades inteligentes, posicionando en la agenda pública la discusión sobre uso de tecnologías para mejorar la calidad de vida, la digitalización de los servicios públicos, la implementación de una economía circular, entre otros. 

360 Revista: ¿Qué decisiones, obras e intervenciones son inaplazables e ineludibles para la ciudad en los próximos años?

J.C.P.: Aprovechando el certamen electoral, nos aliamos con la Andi y con Fedesarrollo, para diseñar una hoja de ruta para el próximo mandatario de la capital, en este caso la doctora Claudia López. Documento que comprende 41 decisiones inaplazables para la ciudad, y que agrupa 10 grandes temas como seguridad, movilidad, educación, salud, emprendimiento y liderazgo público.

De manera complementaria decidimos de la mano de otros 2 grandes aliados, que son la Cámara de Comercio y Fenalco, visitar 7 localidades de la ciudad y el municipio de Soacha, para preguntarle directamente a la ciudadanía cuáles son los problemas en su localidad y qué soluciones proponen, además que nos contaron los aspectos positivos y los aspectos a resaltar de sus localidades. De estos talleres construimos un documento que llamamos “Escuchamos a Bogotá”, y que cobra especial relevancia en el entorno actual, en el cual las comunidades buscan espacios de incidencia real que les permitan la gestión de sus intereses, este estudio fue presentado y entregado a los candidatos en su momento.

360 Revista: La mayor queja de los bogotanos se centra en la dificultad para trasladarse de un lado a otro, por tanto, la mayor problemática está en la movilidad; en la carencia de un sistema de transporte público, eficiente, moderno y competitivo y la seguridad del mismo, ¿cómo mejorar realmente estos dos aspectos para la ciudad? ¿qué se tiene que hacer y qué ha faltado?

J.C.P.: Primero debo hacer un reconocimiento a la administración actual porque ha dejado contratadas grandes soluciones, y obras importantes como la primera línea del metro, grandes soluciones en educación, salud,recreación y deporte, entre otras cosas.

Creo que es lamentable que Bogotá hoy no tenga un plan de largo plazo, todas las ciudades importantes del mundo hoy lo tienen, y no llevan el nombre de ningún alcalde, de ningún político, ni de ninguna administración. Son planes de ciudad, son planes que están apropiados por toda la sociedad. Por ejemplo, en una ciudad como Nueva York el plan tiene más de 100 años.

Las improvisaciones a lo largo de nuestra historia y la incapacidad para tomar decisiones estratégicas como el caso del metro, con discusiones de 70 años, no resisten más.

La región necesita un plan de movilidad de largo plazo, construido a través de un consenso donde por supuesto deben ser protagonistas las diferentes autoridades, pero sin duda el sector privado, la academia, las organizaciones sociales, los liderazgos comunitarios, en resumen, toda la sociedad civil. Lo que más me impresionó de las ciudades asiáticas, no fue solamente su infraestructura y su evidente recorrido hacia el futuro, sino el grado de apropiación que tiene la ciudadanía de los planes de largo plazo.  Eso no solo aclara el panorama para los inversionistas, pero también y más importante, le da al ciudadano claridad respecto a la solución de los problemas que atañen a su calidad de vida.

360 Revista: Bogotá tiene distintos retos para convertirse en una verdadera capital Latinoamericana, ¿cómo y qué le falta a la ciudad para avanzar en labores de internacionalización y a la vez darle mejor calidad de vida a los bogotanos?

J.C.P.: Los retos que afronta la región capital de cara al futuro son de naturaleza global. La competencia por capital, inversión, por gestión de talento humano y generación de empleos, se libra con otras ciudades como Miami, Santiago, San Pablo, Ciudad de México, Singapur, Tokyo, entre otras, lo cual exige que los esfuerzos sean dirigidos de manera eficiente a mejorar los aspectos más críticos.

Al interior del país somos primeros, de acuerdo con la última versión del Índice de Competitividad de Ciudades del Consejo Privado de Competitividad, el cual resalta el desempeño de la ciudad en los pilares de instituciones, mercado laboral e innovación y dinámica empresarial, sin embargo encuentro necesario hacer un llamado a la acción para seguir profundizando los avances y de esta forma posicionarnos como una de las ciudades más competitivas del continente, para ello se debe lograr consolidar los avances en seguridad, mejorar los indicadores generales en materia de movilidad, potenciar generación de empleo formal en los próximos años y convertirse en un referente en materia de ciudades inteligentes.

Bogotá es una de las ciudades con menor tasa de homicidios en el país – 13 por cada cien mil habitantes en 2018 -. Además, 7 de los 9 principales indicadores de seguridad han mejorado de manera sostenida en el último año. Sin embargo, tiene por delante el desafío de alcanzar una tasa de homicidios que sea comparable con las ciudades más competitivas de la región – Santiago (4 HPCH) o Sao Paulo (6.6 HPCH) – y mejorar la sensación de sus ciudadanos respecto al ambiente de seguridad y las instituciones involucradas en su gestión.

Por su parte, no se puede perder de vista la generación de empleo formal para los ciudadanos en un contexto de cambio tecnológico, especialmente por tecnologías de la cuarta revolución industrial. Bogotá debe estar preparada para formar a sus ciudadanos en habilidades que requiera el mercado en los próximos 10 o 20 años, para así poder aprovechar al máximo los réditos de las nuevas tecnologías.

Finalmente, en materia de iniciativas de ciudades inteligentes, Mckinsey Global Institute señala que la ciudad aún tiene camino por recorrer tanto en la base tecnológica para la conectividad así como en la experiencia de los ciudadanos con los aplicativos tecnológicos. Para ello, es fundamental trabajar en materializar y aprovechar las iniciativas en este sentido, con acciones concretas como el fortalecimiento institucional del gobierno de la ciudad en transformación digital, gobernanza digital y gobierno de datos. Esto último, sin perder de vista que el objetivo las soluciones de ciudades inteligentes es siempre la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, y que por tal motivo deben involucrar las múltiples interesadas: academia, sector privado, sector público, organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía.

360 Revista: Bogotá tiene nueva alcaldesa; es Claudia López, ¿cómo ProBogotá va a trabajar de la mano de la administración para avanzar conjuntamente hacia beneficios colectivos de la ciudad?


J.C.P.: ProBogotá siempre ha manifestado su apoyo a la discusión y construcción de una visión de ciudad de largo plazo y bien común, donde se establezcan bases fuertes para proyectar la región capital como el mayor polo de desarrollo del país y lograr consolidar proyectos más allá de cualquier interés político, y en esta ocasión no será diferente.

Tenemos el honor de haber sido destacados por la señora alcaldesa electa para hacer la Secretaría Técnica de la Comisión de empalme del Plan de Ordenamiento Territorial, este empalme tiene por objetivo identificar los posibles consensos sobre la planeación de la ciudad que permita que a futuro el ordenamiento de la ciudad sea apropiado por todos y garantice que se materialice en los próximos cuatrienios.

Esto es solo una muestra de cómo trabajaremos conjuntamente por el único objetivo que es el bien común de la capital.