El panorama fiscal de Colombia se enfrenta a un nuevo punto de inflexión. Tras el reciente fallo de la Corte Constitucional, que declaró inexequible el decreto de emergencia económica emitido en diciembre pasado, el presidente Gustavo Petro anunció que presentará ante el Congreso un tercer proyecto de reforma tributaria.
El mandatario defendió la urgencia de obtener nuevos recursos y propuso una hoja de ruta centrada en la reducción de las tasas de interés como motor para reactivar la producción nacional y estabilizar las finanzas públicas.
Panorama general: La decisión del alto tribunal, que tumbó el Decreto 1390 de 2025 con una votación de seis a dos, deja sin efecto las medidas con las que el Ejecutivo pretendía recaudar cerca de $11 billones de pesos. Esta emergencia había sido el «plan B» del Gobierno tras el hundimiento de la Ley de Financiamiento a finales del año pasado.
Ante el fallo, Petro fue enfático en que la Corte ignoró las advertencias sobre una crisis fiscal inminente. Según el jefe de Estado, la declaratoria de emergencia era necesaria para captar recursos provenientes exclusivamente de los sectores más acaudalados de la población.
«Se le dijo a la Corte que sobrevenía una crisis fiscal. El país ya pierde recursos tontamente», afirmó el presidente, cuestionando el criterio de los magistrados al no considerar el incremento de los intereses de la deuda como un hecho extraordinario.
Tasas de interés y déficit: El nuevo plan de reactivación del Gobierno Petro

Para el Ejecutivo, la solución al déficit no solo pasa por el recaudo, sino por la política monetaria. Petro sostiene que la actual estructura financiera está asfixiando la capacidad de crecimiento del país. Su tesis principal se resume en una fórmula de sostenibilidad:
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Bajar tasas de interés: El presidente insiste en que una reducción inmediata es vital para incentivar la inversión y la producción.
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Relación deuda-crecimiento: Petro advirtió que un país con déficit fiscal primario no puede permitirse tener una tasa real de interés por encima de la tasa real de crecimiento económico, pues esto convierte la deuda en una carga insostenible.
Es clave poner los hechos sobre la mesa. En diciembre después de que la comisión tercera del senado hundiera el segundo proyecto de financiamiento del presupuesto del gobierno, presenté el proyecto de emergencia económica a la Corte Constitucional.
Se le dijo a la corte que… https://t.co/wJzuoCg2mv
— Gustavo Petro (@petrogustavo) April 10, 2026
Por qué es importante: El mandatario reiteró que la nueva reforma tributaria buscará aumentar la presión fiscal sobre los sectores que, a su juicio, son «improductivos» y viven de transferencias de riqueza en lugar de generarla.
«De esta manera, no solo se reactiva sustancialmente la producción y el empleo, sino que se disminuye el déficit fiscal primario», aseguró, delineando lo que será el corazón del debate legislativo que se avecina.
Con el hundimiento de la emergencia económica, el Gobierno se ve obligado a retornar a la vía ordinaria legislativa. El desafío no es menor: el Congreso ha mostrado una resistencia férrea a las propuestas fiscales previas, y el ambiente político actual sugiere una negociación compleja.
Mientras los magistrados Héctor Carvajal Londoño y Vladimir Fernández Andrade salvaron parcialmente su voto en la Corte, la mayoría del tribunal consideró que las facultades excepcionales de la emergencia no eran el camino constitucional para subsanar el déficit. Ahora, la pelota queda en el campo de los legisladores, quienes deberán decidir el futuro del tercer intento de ajuste tributario de la administración Petro.
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