La gran división de la derecha conservadora-uribista

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Confidenciales 360. 


Aunque no pareciera creíble, la fuerza que quizá más opciones tenga de ganar la Presidencia por un camino medianamente más fácil, si se compara con el que tienen que transitar los otros, hoy se encuentra completamente erosionada por dentro y con fisuras muy difíciles de enmendar. Hoy en día los desacuerdos de hace años volvieron a aflorar, los ánimos de protagonismo de algunos pocos están restringiendo los acuerdos entre las partes, y fuera de eso, las cartas marcadas en la negociación no han servido para la confianza en el procedimiento. Presencias como las de Manuel Santiago Mejía y Ángela Ospina, quienes siempre han estado con Marta Lucia Ramírez, no son precisamente sinónimo de imparcialidad. Además, se le cuestiona a Mejía que su presencia siempre esté condicionada a que sus intereses prevalezcan, como es en el caso de las motocicletas.

Alejandro Ordóñez, Jaime Castro, Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana fueron los principales promotores del NO en el plebiscito del 2016, en virtud de eso, se esperaba que se pudiera configurar un escenario en el que todos estuvieran cómodos para elegir el candidato de la coalición. Marta Lucia Ramírez llegó algo tarde a esa coalición, para ser más exactos, un día después de la victoria del  No. El caso puntual es que el hoy candidato de Álvaro Uribe es Iván Duque, el de Andrés Pastrana es Marta Lucía Ramírez y la tercería la compone Alejandro Ordóñez que tiene dos millones de firmas recogidas y entregadas a la Registraduría. El primero apuesta por una encuesta, que fue el método por el cual ganó el proceso del uribismo; la segunda quiere una elección a dedo; Ordóñez cree que el mejor camino es una consulta abierta el próximo 11 de marzo.