La ministra de Justicia no cree en las cárceles

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Confidenciales 360


Hace unos días llamó, la atención de varios sectores escuchar la frase de la ministra de Justicia, Gloria María Borrero sobre las cárceles en el país y sobre cómo estas sirven o no como correctivos para las malas conductas de algunas personas.

La ministra ha dicho que las personas deben dejar de pensar en el populismo punitivo y volver a creer en las segundas oportunidades. Esto ha traído todo tipo de lecturas porque, primero, va muy en línea con la política del Gobierno Santos, de los últimos ocho años, donde no se construyó ni una sola cárcel.

Llama la atención, que, en un Gobierno supuestamente de derecha, el tema carcelario no esté en la agenda, no esté en las prioridades. En primer lugar porque el hacinamiento carcelario es exagerado, es una bomba de tiempo; y, así todas las personas involucradas en este contexto no lo aceptan, pero hay algunas que tratan de negar la realidad diciendo que no, que todo está bien con las cárceles que hay y no hay necesidad de construir más.

Todo este tema ha sorprendido no solamente a miembros de la Policía y del Ejército, sino también de algunas organizaciones que trabajan en pro de la justicia porque saben que una de las causas de mayor inseguridad en las ciudades es la reincidencia de en el delito y que no da ningún castigo. Eso es lo que ha traído este auge de robos, de fleteo, de extorsión, común en las principales ciudades de Colombia y hasta en los territorios más recónditos, porque saben que aunque la Policía los capture van a quedar libres con delitos excarcelables y que volverán a su casa, donde en el peor de los casos se van con un brazalete y se ha comprobado que aún así siguen cometiendo toda clase de delitos.

Gloria María Borrero no solamente permitió que la reforma a la justicia se le hundiera, sino que en cuanto al tema carcelario tampoco tiene una política clara por lo menos de cambio en el sentido de Gobierno, donde se esperaba que fuera más conservadora y no tan liberal como se venía manejando, pues no trajo buenos resultados. 

Pensar que en Colombia no se necesitan más cárceles, en este momento es un hecho debatible pero que las cifras y la situación parece indicar lo contrario.