La razón por la que Héctor Preciado quiere repetir en el Concejo de Medellín

El abogado de la Universidad Cooperativa de Colombia, especialista en derecho administrativo de la Universidad de Medellín y con estudios de maestría en derecho, señaló que es un enamorado del servicio y que su bandera, relacionada con lo social, la resume en una palabra: la sostenibilidad.


360 Radio: Usted es actualmente concejal de Medellín y evidentemente muchas personas lo conocen, pero hay otros tantos que no. ¿Quién es usted y cuál es su bandera?

Héctor Preciado: Nací en Santa Rosa de Osos, soy abogado con especialización en derecho administrativo y maestría en derecho. Hace dos años y seis meses soy concejal, pues al declarársele inhabilidad a uno de los seis concejales ingresé a esta corporación.

En este tiempo he podido ejercer el control político en temas tan importantes como el tema de la venta de enajenación de activos de EPM, y fui uno de los cuatro candidatos que votó negativamente dicha venta principalmente la participación accionaria que tiene EPM en ISA. Hice también control político con respecto a Une-Millicom y la falsa sustitución patronal que implemetaron con Huawei para así quitarles las garantías laborales a los trabajadores de Une.

He construido una parte de las comisiones accidentales; una muy relevante que tiene que ver con los artesanos productores y comercializadores. Medellín está en proceso de ser una ciudad internacional, turística, de servicios y no cuenta con una plaza artesanal o de servicios como Bogotá, Buenos Aires, Nueva, York entre otras. Todas las grandes capitales cuentan con una plaza de ferias o artesanal y es la hora de que se le dé esa relevancia a los artesanos para que los turistas puedan conseguir los souvenirs y llevar a sus tierras con el fin de que den a conocer cómo es nuestra cultura y el arte de todos estas personas de nuestra ciudad.

Quiero repetir para el próximo periodo, 2020-2023, si la ciudadanía me da ese voto de confianza y continuar en el Concejo para trabajar por proyectos sociales con los cuales me identifico plenamente. En la actualidad soy el presidente de la Comisión Tercera, en donde venimos tratando proyectos de acuerdo y políticas públicas en materia social tan importantes como la política de equidad de género, la política deportiva y venimos trabajando sobre una política de protección a moradores. 

Soy un enamorado del servicio y me encantan todos estos temas sociales. Mi bandera es la parte social, y la he resumido en una sola palabra: la sostenibilidad mirada desde el perdurar y mantener un equilibrio donde se puedan satisfacer las necesidades básicas personales dejando el entorno en buenas condiciones para que las generaciones vinientes puedan satisfacer también sus necesidades. 

360: ¿Cuáles son esos numerales que definen su bandera en la parte social?

H.P.: El numeral Te represento es que desde la curul estoy haciendo un control político representando a la ciudadanía, no solamente a mis electores. Establezco un puente entre el ciudadano del común y la administración, esto con el fin de poder satisfacer esas necesidades territoriales. 

Al pie del barrio es otro numeral. Se trata de recorrer los barrios y escuchar a la ciudadanía para conocer sus necesidades y darlas a conocer a la administración. Luego se implementan dentro de un plan de desarrollo y así darle solución a esas necesidades. Medellín es una ciudad compleja con 21 territorios: cinco corregimientos y 16 comunas. Cada uno de estos territorios tiene vocación económica distinta, diferentes problemáticas y culturas diversas.

El tercer numeral, es la Humanización del servicio. Esto es muy importante. Necesitamos urgentemente reconocernos como personas, como seres humanos, y así debemos tener claro que mínimamente debemos escuchar, ser respetuosos, entender que somos diferentes y que estas diferencias nos lleva a ser grandes siempre y cuando haya respeto, diálogo y se escuchen esos sentires de cada uno de nosotros.

360: ¿Qué proyectos de acuerdo impulsaría desde su curul?

H.P.: Vengo trabajando dos proyectos de acuerdo. Uno de ellos tiene que ver con que Medellín sea un distrito especial. Hay estudios que señalan que la división político administrativa de Medellín requiere una reforma, que ya no son solamente 16 comunas, sino que se incrementen a 20. Debemos incorporar a los corregimientos toda vez que ellos están perdiendo la vocación rural y se están integrando a lo urbano. Desde lo económico hay que mirarlo para que a Medellín no lo tengamos dividido en comunas y corregimientos sino en localidades.

Cada localidad tendría un alcalde local y una junta administradora, y estas personas recibirían unos honorarios. Otra ventaja que tendría, es que Medellín mejoraría sus recursos al ser un distrito especial tecnológico y turístico.

360: ¿Para usted qué otras necesidades tiene Medellín?

H.P.: Escuchando a la comunidad, existen necesidades muy críticas. En pleno siglo XXI Medellín no debería tener ciudadanos sin agua potable, todos tendrían que tener acceso a esta. Hoy contamos con más de 52 familias que no tienen agua potable. También hay necesidades en cuanto al equipamiento para el deporte, arte, cultura y educación. La ciudad necesita mayores espacios y no podemos reducir las vías que tenemos. Se necesita fortalecer el transporte público, hoy colapsa el Metro y cuál es entonces la solución que le estamos brindando al ciudadano si el tren de cercanías no está en funcionamiento así como otros tipos de transporte público.

360: ¿Cómo califica usted la gestión del alcalde Federico Gutiérrez?

H.P.: A él lo califico bien. En cuanto a su equipo, tendría que analizar cada secretaría y espero poder realizar un debate de control político para mirar esos indicadores finales de su plan de desarrollo. Yo hice un debate en abril, donde pudimos evidenciar que hay algunas secretarías que se rajan, como la de Movilidad, ISVIMED, EDU, FONVALMED, entre otras. 

Si bien se ha logrado la individualización de más de 100 cabecillas de grupos delincuenciales, se ha producido el efecto avispa y la administración junto con la Policía se han quedado cortas frente a ese efecto. La situación no es solo dedicarse a individualizar a los cabecillas y enviarlos a la cárcel, sino cómo se puede atender la seguridad de manera integral dando oportunidades y atacando otros flagelos como el hurto, las violaciones y las extorsiones.