Las presidenciales de 2022 se calientan

Foto: César Carrión

Confidenciales 360


Es inaudito, tanto que casi se podría configurar un caso de estudio profundo, que luego de ocho meses de la posesión de un presidente ya se le esté buscando reemplazo y se esté hablando de los posibles sucesores. Eso es lo que está pasando en Colombia.

A Iván Duque ya se le tiene una larga fila de nombres serios, de pesos pesados, para que lo reemplacen en las elecciones de 2022. Y es que aunque todo se ha ido precipitando, la inoperancia del Estado en algunos frentes, la situación tan difícil por la que está pasando el país ha hecho que las cábalas políticas se adelanten.

¿Por qué? porqué hay un grueso sector de los empresarios de las regiones más importantes del país que están hablando en las últimas asambleas de las principales empresas, en las juntas directivas, en reuniones sociales, sobre una cero coherencia del presidente Duque en su discurso de campaña y su accionar en cuanto a los empresarios.

No hubo una una reforma tributaria como se esperaba, siguen algunas exenciones injustificadas, unos impuestos altamente costosos, hay cero estímulos por arte del gobierno en la creación de empresas, se ha retrasado sin razón alguna la eliminación de la ley de garantías, y en general no hay un buen ambiente entre los empresarios y el gobierno Duque, creen que la situación con Venezuela ha desgastado demasiado la imagen y la tensión del gobierno. Fuera de eso, los empresarios argumentan que de seguir como van las cosas, el país va atravesar pronto una turbulencia económica.  

A nivel de seguridad ni se diga. No se trata de empresarios sino de ciudadanos que están preocupados con los índices de fleteo en las diferentes ciudades, con el número de homicidios que ha aumentado en algunas ciudades y municipios del país, con el paro indígena en el Cauca, con otros cuatro paros que se avecinan, con la situación en la frontera con Venezuela que todos los días es más agobiante, que no se adelanta una reforma a la justicia, no se plata cara a solucionar el problema carcelario del país y así lo indicó el procurador Fernando Carrillo, y por no ir más lejos, hoy Colombia está peleado con Rusia y Estados Unidos, algo que ningún presidente había logrado hacer.

El caso es que dentro de esa lúgubre situación del país algunos dirigentes gremiales, empresariales, académicos y claramente políticos, han comenzado a hablar de quiénes pueden ser presidentes dentro de cuatro años y han salido distintos nombres, más ahora por la reciente crisis entre Cambio Radical y Germán Vargas Lleras.

Este medio de comunicación adelantó antes que todos los medios las intenciones de Char de ser presidente y las carencias que tenía. Luego se dio la reunión con Federico Gutiérrez, hacen una noticia al respecto, pero lo cierto es que Alejandro Char está dentro de esa parrilla de candidatos presidenciales con un amplio reconocimiento y apoyo en caribe colombiano, pero con un amplio desconocimiento en el resto del país, por lo cual claramente no le alcanza para ser presidente pues desde su alcaldía ha hecho poco por conectar con otras regiones.

Gustavo Petro inminentemente va a participar; Sergio Fajardo ha dicho que es altamente que participe, ya lo había dicho anteriormente, va a participar; Marta Lucía Ramírez presenta su renuncia en dos años; Paloma Valencia sería la ungida por el Centro Democrático para reemplazar a Iván Duque y hay otros nombres que se barajan entre esas reuniones como el de Juan Carlos Pinzón, Luis Alberto Moreno, entre otros.