Las visas y la prepotencia colombiana

Foto: Jhonny Hoyos/El Heraldo

EDITORIAL

Fuera de ser ilógico, incoherente y hasta irresponsable, el acto de que tan siquiera algunos personajes se atrevan a cuestionar al gobierno de los Estados Unidos, más exactamente a DOJ (Departamento de Estado) por sus decisiones sobre visados, es claramente una intromisión en la soberanía del país americano.


Desde el punto de vista de la coherencia es inentendible cómo algunos sectores de la izquierda colombiana se han puesto en un papel de víctimas, con denuncias abarrotadas, con una alharaca absolutamente innecesaria por cuenta de las decisiones que, a buen momento y en plena conciencia de la situación que vive el país, deciden retirar visados a distintas personas.

Más allá de todo eso hay que entender que el país americano funciona de manera muy distinta a como funciona Colombia. Allá la justicia realmente sí opera en favor de los ciudadanos de bien, trabaja mancomunadamente con el Estado para mejorar las condiciones de vida de los habitantes y para garantizar que se haga realmente justicia en todos los casos que allí se tratan.

Fuera de eso, a nivel diplomático hay que recordar que el actual gobierno de los Estados Unidos tiene una política muy clara sobre el terrorismo y contra la lucha del narcotráfico. Colombia, que hoy goza del “honroso” primer lugar de ser el mayor exportador de droga en el mundo, está en los ojos de Estados Unidos y no está bajo esa lupa porque estemos haciendo muy bien la cosas, sino porque, en definitiva, hemos dado unos retrocesos completamente nefastos que atentan contra la salud pública no solo de los colombianos, sino también de los americanos.

Por eso, las declaraciones del presidente Donald Trump sobre que no se ha hecho nada para mejorar las hectáreas de coca son tan acertadas como las decisiones que toma el DOJ a la hora de retirarle visas, no solamente a personas investigadas, sino a personas que están actuando en contra de los intereses de los Estados Unidos de América.

Personas que han denigrado pública y privadamente de la actuación americana, personas que comparten ideales en contra de la constitución de los Estados Unidos, pero luego les quitan la visa y pegan un grito en el cielo, se muestran asombrados y prácticamente pueden tomar un avión para solicitar medidas cautelares ante CIDH como bien saben proceder esos sectores.

Es también, de manera contraproducente, que el presidente Duque tan siquiera intente mediar o interceder para que analicen el retiro de las visas a magistrados y congresistas. El mandatario debe respetar esas decisiones y además, así como no ha actuado en el caso de Andrés Felipe Arias para absolutamente, lo más normal es que tampoco actúe para colaborarle a unos magistrados que están abiertamente en contra del pueblo colombiano en su lucha contra los fantasmas como lo son el crecimiento de las drogas, la no extradición de delincuentes y terroristas comprobados que solamente están afectando la integridad de nuestro país.

Estados Unidos ha sido un aliado fundamental de Colombia en la lucha contra el narcotráfico, contra el terrorismo, contra el hambre y en general, ha sido un aliado que nos ha permitido tener grandes avances en los principales frentes que atiende un país, y tampoco tiene coherencia ni lógica que seamos uno de los países que más dinero le pide, y por ende recibe, de los Estados Unidos como se puede notar en la última adición al presupuesto que hicieron para Colombia, pero nos pasemos despotricando de ellos, yendo en contra de sus políticas, criticando a su presidente, su gobierno y cometiendo actos que atentan en contra de su imagen y su presencia en nuestro país.

Si queremos realmente una independencia, si lo ideal es hablarle en tono alto a los Estados Unidos y entrar en confrontación, lo primero que tenemos que hacer es no pedirles más dinero, lo segundo es revaluar todas nuestras relaciones con ellos y entrar en una nueva era diplomática como lo plantean sectores de la izquierda, y obviamente el tiempo nos dirá si era mejor ser aliados de Estados Unidos o es mejor ser aliados de Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela.