Le adelantaron el remezón ministerial a Duque

Foto: Esteban Vega / Semana

La realidad política del país no va de la mano con la agenda del actual mandatario y lo cierto es que esta ha pesado más que las planeaciones de Duque.


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Aunque el presidente Iván Duque tenía en su planeación hacer un cambio en cerca de 6 carteras para el mes de diciembre, buscando así que los nuevos ministros empezaran a ejercer sus funciones el 1 de enero, la realidad política del país no va de la mano con la agenda del actual mandatario y lo cierto es que esta ha pesado más que las planeaciones de Duque.

La agenda de la coyuntura y de la problemática que ha surgido en las últimas semanas, ha derivado en que a Duque le tumben nada más y nada menos que a su ministro de Defensa.

Además, sus políticas en la actualidad son bastante cuestionadas respecto a su eficacia, impacto en la vida cotidiana de los colombianos, pero sobre todo, a su verdadera conexión con el pensamiento del colombiano del común, el cual pasa a estar divorciado de este gobierno cada vez más.

Desafortunadamente para Duque, las personas que él nombró en diferentes carteras han sido bastante discutidas, no por temas de corrupción, procedencias o dudas, sino por su real capacidad de afrontar las demandas de esas carteras.

Mejor dicho, como dicen por ahí, lo que empieza mal termina mal y esta vez no fue la excepción. Ministerios como el de Interior, Cultura, Hacienda, Transporte y más recientemente Defensa, no estaban teniendo las mejores calificaciones ni la mejor opinión por parte de académicos, gremios, juristas y de ese estado de opinión que se ha manejado en Colombia.

Con la exitosa moción de censura, porque aunque Botero renunció a él lo termina sacando la presión de la moción de censura, Duque ha tenido que buscar nuevos nombres, nombres que quizá no los tenía planeado para este momento, que no le han aceptado dichos ofrecimientos y fuera de eso, algunos nombres que no pueden estar porque las fechas no coinciden. 

¿Por qué? Porque Duque pensaba reencauchar a varios de los alcaldes que están por terminar periodos en su Gobierno, pero estos no pueden asumir estos cargos porque aún les faltan 7 semanas como mandatarios locales.

Asimismo, ha tenido que revisar a través de sus más cercanos colaboradores de firmas de headhunters y relacionamiento público para encontrar nombres que le permitan ganar mayor confianza ante la opinión pública, pero esto ya lo hizo hace un año y medio, por lo que hay personas dentro de su equipo que lo cuestionan, pues haber nombrado tanto dirigente gremial y tanto tecnócrata no le ha resultado bien al presidente Iván Duque.

En la cartera de Defensa, el sonajero como siempre aparece; hay personas que se ponen a sonar, otros que realmente tienen la posibilidad de estar, otros que salen con inferencia, etc., pero hoy la situación real en la Casa de Nariño es que existe una dificultad para encontrar un ministro de Defensa adecuado para este momento.

No puede ser cualquier ministro; tiene que ser un ministro con altas credenciales, con experiencia comprobada, con buenas relaciones con el Congreso y evidentemente con las Fuerzas Militares.

A esta cartera no puede no puede llegar alguien que venga a aprender, pero lo más importante es que quien llegue, pueda darle garantías de transparencia y eficiencia al presidente Duque.

En todos los sondeos, mesas de opinión y consultas que se elevan, quien siempre sale adelante es Juan Carlos Pinzón, el exministro de Defensa, quien es el preferido de la opinión pública.

Luego se mencionan nombres como el de Rafael Nieto, Rafael Guarín, actual colaborador de este Gobierno. Otros hablan de Alejandro Ordóñez, Luis Guillermo Plata, pero hoy el presidente no tiene claro quién será su nuevo ministro de Defensa. No en vano, terminó encargando de esta cartera a uno de los altos mandos militares, situación que no se veía hace 10 años.

Además, para los cambios que piensan ejecutar en otras carteras, como en la del Interior, está a la espera de que sus ofrecimientos a colaboradores que se encuentran en países como Estados Unidos sean aceptados.

De manera que fue la agenda política, la agenda del Congreso y la coyuntura la que le adelantó el remezón a Duque, el cual lo coge “con los pantalones abajo” y le medirá su capacidad de reacción, pero por lo menos sí se hace inmediato el cambio en las carteras del Interior y Cultura.

Por otra parte, uno de los cambios que no se entendería que se dé y que ya varios expertos en el tema e interesados en el sector están cuestionando es en el ministerio TIC, cargo en que está Sylvia Constaín y fue quien sacó adelante la ley TIC, además de estar adelantando la subasta del espectro.

Si bien por algunas presiones al Gobierno han querido sacarla, quienes están del otro lado y son objetivos le han dicho a Duque que no cometa ese error y que permita que Constaín siga al frente de la cartera.

Quizás esta sea una de la ministras que no se deban cambiar y en tal virtud, ya se está cuestionando cualquier cambio que al interior de este ministerio se esté planeando.