Lo que traduce el resultado del domingo

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EDITORAL

Son movimientos pendulares conocidos desde hace un buen tiempo; cuando gobierna la derecha a nivel nacional o regional y le va mal, habrá respuesta de la izquierda o viceversa. En este caso, es muy claro que hay un descontento con el Gobierno del Presidente Duque.


Por: Redacción 360 Radio

Aunque congresistas como Ernesto Macías, Paloma Valencia y la misma directora del partido Centro Democrático, Nubia Stella Martínez, quieran mostrar resultados positivos para el partido que hoy gobierna en el país, fue el mismo expresidente Uribe, fundador y orientador de ese movimiento, quien, a través de un trino, pasadas dos horas y media luego de cerradas las urnas en las pasadas elecciones, aceptó y confirmó que había sido derrotado y que esto lo tomaba con humildad.

A la hora de la verdad, el Gobierno del Presidente Iván Duque sigue divorciado de la realidad, sigue pareciendo un gobierno que persigue carros al pasar sin dirección alguna, y lo peor es que no logra conectar con el sentir nacional.

Las verdades duelen, y por lo que se ha podido conocer, a veces se prefiere en el Palacio de Nariño comités de aduladores, que no a quienes hablan con la verdad. Eso está originando que el presidente entre en una espiral donde no conoce lo que pasa de puertas para afuera, algo que es gravísimo. Un campanazo principal para que se asome a ver lo que pasa son las elecciones del pasado domingo.

Las marchas cada jueves, el descontento popular por la falta de peso y contundencia de sus decisiones, errores tan grandes como la caída de la Ley de Financiamiento, que no se avance en las reformas a la justicia, en la reforma pensional, que aunque la única cifra que pueda mencionar el presidente como logro sea el crecimiento económico, no convenza a los empresarios y empleados del país, porque la cifra de desempleo va en aumento, la tasa del dólar – independiente de que sea culpa o no del actual gobierno – no colabora con la economía.

La principal bandera de este gobierno era la economía naranja, la cual sigue estando en anuncios y carteles más allá que puesto en práctica. Los acuerdos de paz han quedado desvanecidos en el tiempo, no se modifican, no se eliminan y tampoco se implementan al 100%.  

Por lo general hay una matriz en el comportamiento de este gobierno y es puntos medios, todo punto medio y ese punto medio ha hecho que el país esté descontento, que no sepa para dónde va el gobierno, que no sepa de dónde viene, hacia dónde va, no sabe lo que quiere, no tiene identidad, y ese resultado del domingo, donde la izquierda es la que gana en el país en sus principales capitales, es la que le pondrá agenda los dos últimos años al Gobierno de Iván Duque, que hoy tiene una popularidad muy baja.

Varios ministros ya están desgastados y le tocará tener interlocutores tan difíciles y populistas en su discurso, como Claudia López, alcaldesa electa de Bogotá, que no tendrá lío en usar al presidente Duque como saco de boxeo para librarse de sus rabias y ponerle a él parte de los problemas que tenga en la ciudad.

Lo mismo pasa en Cali con Jorge Iván Ospina y en Medellín – aunque Daniel Quintero ha tomado una posición más serena desde su victoria – también es claro que se ven venir varias exigencias desde la nueva administración, mucho más fuertes y contundentes al Gobierno Nacional.

Las cifras de inseguridad son escandalosas. A todos los alcaldes, inclusive a los más populares como Alejandro Char y Federico Gutiérrez, los reclamos que les hacen todos los días son seguridad y más seguridad, pero no hay cómo, no hay manera de garantizar seguridad desde que el sistema judicial de Colombia no funcione, desde que la policía siga con una tacha en buena parte de su estructura por corrupción, ineficiencia e inoperancia, y fuera de eso, cuando nos abocamos a una falta de confianza institucional entre ciudadanos y el Estado.

El Presidente Duque debió recibir el mensaje por más que se lo quieran edulcorar, es un mensaje fuerte, claro, que le pide cambio y es un campanazo que debe tomarlo bien para poder cambiar la manera en que lleva su gobierno. Tiene que incorporar caras nuevas, remover personas que hoy no tienen ningún peso, debe mejorar su relación con el Congreso, trabajar de la mano con los alcaldes, su gobierno tiene que ser realmente descentralizado y no creer que está en New York o Washington jugando a una estrategia de poder y de seguir creyendo que todo se gobierna virtualmente.

Hay una región, una Colombia profunda que hoy el Gobierno está desconociendo. De manera que, la visión gubernamental, la visión de los partidos es más que clara, los partidos están más que desprestigiados, el Centro Democrático fue uno de los grandes perdedores de la jornada electoral por más que Ernesto Macías quiera disimular.

Una respuesta mediocre: No teníamos nada, no perdimos nada. Es algo que debería poner a pensar a las directivas del Centro Democrático, inclusive, presentar su dimisión, porque lo cierto es que han perdido, han sido derrotados.

Todos tendrán que hacer reflexiones. Los movimientos independientes fueron los que triunfaron. La ideología de centro izquierda fue la que triunfó y será la nueva agenda regional que se tenga para los próximos cuatro años, que de ir muy bien habrá un presidente de esa corriente, y de ir muy mal, llegará un presidente de derecha, de verdadera derecha.

Todas las cartas están sobre la mesa, todos pueden hacer cambios, solo falta ver quién tendrá la voluntad, capacidad y valentía de hacerlo.