Los ataques a Uribe y a Petro los terminan fortaleciendo

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Confidenciales 360

Algunos analistas de las campañas políticas a nivel local y mundial tienen claro que muchas veces los ataques no siempre logran su objetivo, sino que terminan favoreciéndolos. Además, los convierte en unos pseudomártires  y dicho esceneraio les figura mucho más atractivos y conveniente políticamente.
Álvaro Uribe Vélez y Sergio Fajardo Valderrama son dos figuras polarizantes en la vida pública nacional. Son de amores y odios, tienen un gran poder en su discurso. Ellos han sido blanco de ataques y señalamientos por parte medios de comunicación, instancias judiciales en donde se les ha notificado investigaciones y sanciones, se ha especulado incluso de violaciones a mujeres en el caso de Uribe Vélez.
Todo esto, lo que ha hecho es fortalecerlo, a Uribe Vélez, desde las acusaciones de violación hasta la de haber tumbado el helicóptero de Pedro Juan Moreno. En el caso de Gustavo Petro, el hecho de haber sido sancionado por el entonces procurador Ordóñez, hasta tener multas por parte de algunas autoridades disciplinarias por su esquema de basuras.
Petro y Uribe son en los que se mantienen en la punta, bueno, en el caso de Uribe, tiene una representación directa a través de su candidato presidencial, pues despierta un sentimiento de solidaridad en sus más acérrimos defensores y en los que tienen buena percepción de ellos.
Así pues la campaña incluso, por estrategia, se debería basar más en discursos en dialéctica en plantear asuntos programáticos y no hacerla con base en denuncias, calumnias o ataques personales.