El costo del arriendo de vivienda en las principales ciudades del continente sigue en ascenso y se consolida como uno de los mayores retos para residentes y migrantes en América. Un reciente análisis con base en datos de Numbeo evidencia que Estados Unidos concentra las ciudades con las rentas más altas del continente, lideradas por Nueva York, donde el valor mensual promedio del alquiler supera ampliamente los 8.000 dólares.
La presión sobre los precios de la vivienda urbana no solo responde a la inflación, sino también a factores como la alta demanda, la escasez de oferta, la llegada de población con altos ingresos y el encarecimiento del suelo en zonas estratégicas. El fenómeno se replica, con matices, en otras grandes capitales de América del Norte y en algunas metrópolis de América Latina.
Nueva York lidera el ranking de las ciudades con los alquileres de vivienda más caros de América
Nueva York encabeza el listado como la ciudad más costosa para alquilar vivienda en América, con un valor promedio mensual de 8.388 dólares. Le siguen Boston, con 6.091 dólares, y San Francisco, donde el arriendo alcanza los 5.424 dólares. Estas ciudades comparten características como una fuerte concentración de servicios financieros, tecnológicos y educativos, además de mercados inmobiliarios altamente competitivos.
Chicago y Los Ángeles también figuran entre las cinco ciudades más caras del continente, con precios que rondan los 4.683 y 4.500 dólares mensuales, respectivamente. En ambos casos, el costo del alquiler refleja una combinación de alta densidad poblacional, limitaciones en la construcción de nueva vivienda y una demanda sostenida por zonas céntricas y bien conectadas.

Fuera de Estados Unidos, las ciudades canadienses de Vancouver y Toronto aparecen como las más costosas, con alquileres promedio de 3.501 y 2.955 dólares mensuales. Montreal, aunque más accesible en comparación, también se ubica entre las diez ciudades con las rentas más elevadas del continente. El mercado canadiense ha experimentado una fuerte presión por el crecimiento poblacional y la llegada de migrantes, lo que ha reducido la disponibilidad de vivienda en las grandes urbes.
En América Latina, Ciudad de México y São Paulo son las únicas ciudades que logran ingresar al top 10. La capital mexicana registra un alquiler promedio de 2.121 dólares, mientras que la ciudad brasileña se sitúa en 1.300 dólares mensuales. Aunque estas cifras son considerablemente menores frente a las de Norteamérica, representan valores altos para los estándares regionales y para el ingreso promedio de sus habitantes.
Especialistas del sector inmobiliario señalan que el encarecimiento del arriendo en estas ciudades responde a procesos de gentrificación, inversión extranjera en vivienda y una oferta que no logra crecer al ritmo de la demanda. Además, el trabajo remoto ha impulsado la llegada de profesionales con mayores ingresos a zonas tradicionalmente residenciales, presionando aún más los precios.
El panorama plantea desafíos importantes para las políticas públicas de vivienda, especialmente en las grandes capitales, donde el acceso a un arriendo asequible se ha convertido en un factor clave para la calidad de vida y la competitividad urbana en América
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