Los medios digitales en Colombia sí pagan impuestos

No puede seguir pasando que por situaciones en algunos medios de comunicación, las cuales lamentamos realmente, se quiera armar una nueva pelea como la de los taxistas y la de Uber, simplemente porque los nuevos servicios de información le están ganando la pelea a los medios tradicionales.


EDITORIAL

La semana pasada durante una entrevista televisiva de Noticias Caracol con la nueva ministra de las TICS, Karen Abudinen, el director de ese medio, Juan Roberto Vargas, dijo con total desinformación y quién sabe con qué intención, que los medios digitales estaban haciéndoles competencia a los medios tradicionales.

Además, aseguró que estos no eran regulados, ni pagaban impuestos y por este motivo debía ser regulados. Prácticamente, la típica disputa entre el gremio de los taxistas y Uber.

Frente a estas afirmaciones hay que precisar que los medios digitales en Colombia deben tener siempre por ley, orden y forma, empresas legales y constituidas detrás de sus operaciones.

No importa si se trata de un medio pequeño o si es un medio perteneciente a grandes organizaciones, como Pulzo, en donde su dueño es el Grupo Santo Domingo, es decir, los mismos dueños de Noticias Caracol; todos necesitan facturar los distintos servicios que ofrecen, además de adquirir herramientas, software y distintos servicios para su funcionamiento. 

Lo cierto es que esta industria digital viene generando empleos en Colombia hace más de 5 años y así lo demuestran las distintas cifras que han sido publicadas por gremios que trabajan exclusivamente en el sector de las TICS.

Sería muy irresponsable, y más en este momento, que se empiecen a construir narrativas basadas en falsedades y que se hable sin ninguna consideración alguna, que los medios digitales en este país no pagan impuestos.

Entendemos que la actual situación de todos los medios de comunicación en el país es preocupante.

La disminución de los ingresos publicitarios es una realidad para todos y sucede que, en Colombia, ironizando lo que sucede en países como España y Estados Unidos, la publicidad en vez de aumentar e incentivar a que las personas están más conectadas a los medios, esta disminuye.

Esto no es una pelea entre medios, mucho menos puede ser un acto de rivalidad de egos que ocurren porque simplemente a la “competencia” les está yendo bien o mal.

Los debates siempre deben darse con orden, rigurosidad, argumentos, pero sobre todo, con verdad. Un debate sin verdad no es que una conversación entre personas mentirosas, con malas intenciones y con las que solo se busca que prevalezcan los intereses personales.

Es muy preocupante que la nueva ministra de las TICS, Karen Abudinen, a quien le entendemos que pueda tener ciertas limitaciones de conocimiento sobre el sector ya que nunca ha estado en este, pueda verse presionada por este tipo de entrevistas o actitudes.

De hecho, cabe recordar que durante la entrevista sin que la ministra haya contestado algunas de las preguntas, el titular en Noticias Caracol confirmaba y decía: “Los medios digitales serán regulados”.

Regresando al tema de los impuestos, que fue la punta de la lanza del ataque de Juan Roberto Vargas a los medios digitales, queremos confirmarle que centenares de medios digitales, que hoy hacen presencia a lo largo y ancho del país, ganando esa competencia legítima entre los medios de comunicación, tienen que pagar impuestos para poder cobrar por sus servicios a través de una factura.

Estas facturas obviamente están registradas ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, Dian; son facturas que soportan todos los registros tributarios de la compañía y en estos se basan los municipios en los que se encuentran domiciliadas estas empresas para hacer cobros, como por ejemplo, el de Industria y Comercio.

Además de eso, estos tienen que pagar también las respectivas renovaciones de las cámaras de comercio. Tienen que pagar IVA en los distintos productos y tienen que hacer el aporte, a los casos que corresponde, a los sistemas de seguridad social y pensiones de los empleados que tienen en su estructura.

Esto es simplemente un llamado, insistimos, con argumentos y con cifras; bajo la premisa de la realidad y con el único propósito de la verdad.

Pero no puede seguir pasando, que por situaciones en algunos medios de comunicación, las cuales lamentamos realmente, se quiera armar una nueva pelea como la de los taxistas y la de Uber, simplemente porque los nuevos servicios de información le están ganando la pelea a los medios tradicionales.

Esta debería ser una oportunidad para que esos medios tradicionales afectados piensen en lo que están haciendo bien o mal. Reflexionen sobre cómo mejorar sus operaciones y qué es lo que deben hacer para aumentar el número de oyentes, lectores o televidentes.

Si hay algo que han aprendido y han entendido la mayoría de medios digitales a nivel nacional es cómo hacer más con menos.