Los retos del nuevo Gobierno para la trasformación del país

Foto: Revista 360

David Alejandro Barguil Assis resaltó la importancia de trascender del discurso a las soluciones para lograr cambios significativos en el país, mencionando varios de los proyectos que ha encabezado desde el sector público en pro del desarrollo de las comunidades.


Revista 360: Colombia está en medio de una transición con el nuevo Gobierno, ¿cuál es su lectura frente a lo que se dará con el presidente Iván Duque y qué pueden esperar los colombianos al respecto?

David Barguil: Iván Duque desde su elección ha tenido una agenda de trabajo 7 días de la semana y tres meses y medio todavía es un tiempo muy corto para uno poder evaluar a un Gobierno, pero muchos de los temas que el presidente planteó en su campaña arrancan.

Iván Duque les prometió a las familias colombianas prohibir y lograr que se incautaran todas las dosis de droga en el país, que es un tema que está afectando gravemente a los jóvenes colombianos. Hemos visto a un presidente comprometido con la lucha contra la corrupción. Vemos a un hombre cercano a los ciudadanos, con la realización de los talleres ‘Construyendo País’ en los municipios más pequeños de Colombia, en todas las regiones,desde el primer día de su mandato; un presidente que logró por primera vez un gabinete igualitario, en número de hombres y mujeres, lanzando un importante mensaje con hechos en el tema de la inclusión.

Hay un compromiso también cierto con la erradicación de cultivos ilícitos. Vemos el presupuesto de educación más alto de la historia. Duque aumentó en un 10% los recursos para la educación en el país y eso permite pensar y ver con hechos que vamos a pasar de los discursos, de las promesas y de las intenciones a las realidades, a las soluciones y a lograr cambios significativos en este país.

360: Sin lugar a duda, las personas han participado como nunca en las elecciones, hay un aumento de la izquierda considerable, hay algunos cambios que no permiten la reelección. ¿Cómo evalúa usted el papel del Congreso y del presidente de cara a estos cuatro años que se vienen, para evitar que propuestas populistas y peligrosas lleguen al poder?

D.B.: Cada vez que hablamos de esto, la gente piensa que solamente con hacer una reforma política, abordar la discusión de listas de voto preferente o listas cerradas, hablar de la financiación estatal o de financiación privada, o de aumentar o no el salario de los congresistas, se abarca toda la discusión. Pero se deben implementar otras estrategias para poder no solo combatir la corrupción, sino para demostrar que el modelo a asumir debe ser el de recuperar la confianza en las instituciones, en los líderes, en los partidos, y yo creo que el componente más importante es el de dar soluciones,lograr cambios significativos y aprovechar este nuevo gobierno para mejorar en sectores como la salud y la educación, el ámbito agropecuario y la infraestructura.

Lograr cambios fundamentales en una política que lidera el presidente y que yo acompañé porque fui e ponente de la ley de ‘Economía Naranja’, que busca brindarle oportunidades a nuevos sectores, la industria creativa, prepararlos para la cuarta revolución industrial que es la revolución digital. La gran reforma que debe tener la justicia para que la gente pueda confiar en ella.

Cuando la gente empieza a percibir que se están dando esos cambios y que hay soluciones a los problemas que viven en el día a día, esa es la mayor respuesta para ponerle un muro de contención al populismo y a políticos extremos que nos van a llevar al abismo

360: ¿Cree o no que Colombia aún es un Estado muy centralista?, ¿hace falta más autonomía por parte de las regiones?

D.B.: Colombia se maneja y funciona desde Bogotá, las decisiones más importantes que se toman para el futuro de los distintos rincones de este país se toman en la capital. El trabajo de muchos funcionarios y empresarios, incluso del sector privado que se ha hecho desde Bogotá ha sido fundamental, pero muchas veces cuando se toman decisiones desde un frío despacho, sin entender la realidad de las diferentes zonas del país, dificulta la puesta en marcha de esa política pública.

Una forma de llevar el Estado a las regiones es sacándolo de Bogotá. Por qué no pensar en reubicar algunos ministerios en las diversas regiones del territorio, para que convivan con ellas y atiendan sus prioridades; y de esa manera de pronto generamos una mayor conexión de las grandes políticas con las necesidades de las regiones en Colombia.

360: ¿Cómo va con la lucha contra los “gigantes”, como lo ha denominado?, usted no es popular desde luego, y es una pelea de poder haber luchado contra los bancos, por ejemplo.

D.B.: A uno lo eligen para defender los intereses de los ciudadanos, y yo desde que llegué al Congreso con 28 años me di a la tarea de enfrentarlos abusos de esos gigantes que golpean el bolsillo de los ciudadanos y que nadie se atreve a enfrentar.

Frente a los abusos de la banca yo llevo cinco leyes y hoy avanzamos en otras varias. Nos enfrentamos también a la telefonía celular, fui yo el autor de la ley y de la iniciativa que eliminó las cláusulas de permanencia en la telefonía celular,que los puso a competir. Fui yo quien denunció el cartel del cemento en Colombia, denuncia que permitió no solo que le pusieran una multa de miles de millones si no de bajar el precio del cemento en el país. Fui yo quien denunció y quien sigue en la pelea de enfrentar al gigante de la energía en la Costa Caribe, Electricaribe; los intervinieron, los están liquidando y no vamos a descansar hasta que llegue un operador que preste un servicio de calidad y tarifas justas. Para eso lo eligen a uno y nosotros vamos a seguir dando las peleas para defender el bolsillo de los ciudadanos.

360: ¿Cómo ve al partido Conservador en el presente y en el futuro?, ¿cree que hacen falta reformas para tener más compromiso con la sociedad?

D.B.: Yo tengo una preocupación, no solo con mí partido sino en general con los demás. Yo soy un demócrata y creo en las instituciones; yo creo que los partidos son el vehículo que debe canalizar lo que la gente quiere y espera, y ser una herramienta de poder para cambiar eso o para lograr esas soluciones.

Cuando la gente deja de confiar en los partidos,ese es un punto de inicio para el caos democrático,los caudillismos, el populismo. Entonces tenemos un gran reto; por eso cuando fui presidente de la colectividad traté de hacer un gran esfuerzo, hablé del partido de las soluciones, recorrí Colombia, traté de que más jóvenes hicieran parte, tuve posiciones de mucha distancia frente a lo que mi bancada decidía y yo no permití que el partido re-ingresara a la Unidad Nacional, me opuse a que el partido estuviera entregado al Gobierno.

El partido Conservador no puede ser un apéndice de los gobiernos de turno, ahí hay un gran reto no solo del Conservador sino de todos los partidos en Colombia, de no ser así, la gente pasará la página de los partidos y eso es gravísimo para la democracia.

Esta publicación hace parte de la tercera edición de la Revista 360, la cual puede encontrar en el siguiente enlace: https://issuu.com/revista_360/docs/revista_360_edicion_3-2