Luis Fernando Mejía habla de la importancia de la investigación para entender a Colombia

Foto: Cortesía Fedesarrollo

Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, Centro de Investigación Económica y Social, comparte los impactos de la investigación en el desarrollo de Colombia y sus sectores.

Este contenido hace parte de 360 Revista en su cuarta edición, la cual se distribuyó en las principales ciudades del país.


360 Revista: En primer lugar, Dr. Mejía, ¿cuál es el balance que realiza del año 2019 en Fedesarrollo? ¿Cómo les fue este año y cuáles son los logras más relevantes?

Luis Fernando Mejía: El 2019 fue un gran año para Fedesarrollo. Cerramos este año llenos de satisfacción por las investigaciones que llevamos a cabo para contribuir con el desarrollo económico y social del país. En materia de políticas públicas contribuimos a la discusión del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 con un debate de coyuntura económica y social en el cual participaron el Departamento Nacional de Planeación y el Congreso de la República. En noviembre llevamos a cabo un seminario sobre los elementos necesarios para una reforma pensional en Colombia en el cual contamos con expositores de muy alto nivel que discutieron este tema, muy importante dada la coyuntura del país.

A su vez, continuamos con nuestra agenda de investigaciones sectoriales, donde contribuimos de manera sustancial al diseño de políticas públicas relevantes para el sector agricultor, los servicios, la industria, entre otros, así como investigaciones en política social. También avanzamos en la publicación de nuestros reportes periódicos: el Informe del Mercado Laboral, Tendencia Económica, Prospectiva Económica, así como el procesamiento y la difusión de las encuestas de opinión del consumidor, opinión empresarial y opinión financiera.

360 Revista: ¿Cuál es posicionamiento que ha logrado Fedesarrollo a nivel nacional e internacional como centro de pensamiento?

L.F.M.: En el último reporte del Instituto Lauder de la Universidad de Pennsylvania de Estados Unidos sobre el ranking de centros de pensamiento para 2018, que cubre un total de 8.162 centros a nivel mundial, Fedesarrollo ocupó la posición número 63 ascendiendo dos puestos frente al ranking de 2017. Por otro lado, Fedesarrollo se mantuvo como el segundo mejor centro de pensamiento entre 1.023 think tanks de Centro y Sur América evaluados, sólo superado en la región por la Fundación Getulio Vargas de Brasil. A nivel nacional, Fedesarrollo continúa ocupando el primer lugar entre los 64 centros de pensamiento que existen en el país.

360 Revista: Uno de los pilares de Fedesarrollo es lograr influir en la creación y el mejoramiento de políticas públicas ¿cómo lo logran siendo un organismo no gubernamental? ¿Cuál es el proceso?

En Fedesarrollo tenemos varios mecanismos de difusión por medio de los cuales logramos impactar el diseño, seguimiento y mejoramiento de las políticas públicas y de la gestión del Estado en Colombia. Existen espacios como los seminarios y debates de coyuntura económica y social en los cuales se exponen temas de interés liderados por expertos en el tema. Los investigadores asociados a Fedesarrollo también difunden los resultados de sus investigaciones a los grupos de interés y hacedores de política. Adicionalmente, tenemos publicaciones periódicas como lo son Prospectiva Económica, Tendencia Económica y los Informes del Mercado Laboral, con las que hacemos un análisis de la economía, presentamos los retos que existen y formulamos recomendaciones. Por último, frecuentemente hacemos parte de las misiones y comisiones que se instauran a nivel público o multilateral para hacer diagnósticos sobre las condiciones económicas actuales y diseñar políticas pertinentes.

360 Revista: Desde su perspectiva académica, de pensamiento e investigación ¿cuáles son los retos de mayor envergadura que afronta actualmente Colombia y en qué sectores?

Si bien actualmente la economía colombiana destaca frente a sus pares en materia de crecimiento, es necesario avanzar en algunos frentes con el propósito de conservar la estabilidad macroeconómica que hoy en día nos permite crecer por encima de la región. A continuación, menciono algunos de ellos.

En primer lugar, tenemos un déficit de cuenta corriente que según nuestras estimaciones podría ubicarse en 4,3% del PIB para el cierre de 2019. Este nivel de déficit implica una vulnerabilidad en el sector externo que debe reducirse si no queremos sufrir desestabilizaciones en los próximos años.

En materia fiscal, a pesar de que se realiza una reforma tributaria cada dos años, los ingresos de la Nación difícilmente superan el 16% del PIB. Lo anterior ha implicado un déficit fiscal permanente en las últimas dos décadas. Adicionalmente, desde el 2012 la deuda del Gobierno Nacional Central ha venido incrementándose sostenidamente alcanzando un nivel de 50,6% del PIB en 2018 y según nuestras estimaciones, alcanzaría 52,7% hacia 2023. Frente a este panorama, es necesario avanzar en soluciones que permitan corregir estos desbalances fiscales.

Otro riesgo para nuestra estabilidad económica se encuentra asociado a nuestro mercado laboral. Actualmente, tenemos una cifra de desempleo que se ubica alrededor del 10,4%, cifras que no se veían desde 2012. Es necesario atacar esta problemática pues altos niveles de desempleo repercuten negativamente en el ingreso disponible de los hogares y, por ende, en sus decisiones de consumo (68,5% del valor agregado total si se mira desde la perspectiva del gasto).

Finalmente, uno de los mayores desafíos sin duda alguna se encuentra asociado al crecimiento potencial de nuestro país. Las estimaciones actuales indican que dicho crecimiento se encuentra alrededor del 3,5%, cifra baja si se quiere alcanzar el nivel de desarrollo que se observa en países avanzados e incrementar el número de trabajadores formales. Para ello, es fundamental seguir avanzando en mejoras en la productividad mediante una mayor inversión en infraestructura y una mayor eficiencia del gasto público. Así mismo, es un reto diversificar nuestra canasta exportadora y reducir nuestro grado de dependencia hacia el petróleo; esto último con el propósito de impulsar nuestros niveles de competitividad y explotar nuestras ventajas comparativas dentro del comercio internacional.

360 Revista: ¿Cuáles son los retos esperados para el 2020? En primer lugar, y en línea con los objetivos de Fedesarrollo, seguiremos contribuyendo de manera oportuna al diseño, implementación y evaluación de políticas públicas que logren fomentar el desarrollo económico y social del país. Para cumplir con este objetivo es necesario contribuir al debate público por medio de la publicación de estudios de las diferentes áreas de la política pública, especialmente en política fiscal, empleo, productividad y corrupción. Otro de los objetivos es mantener el primer puesto en el ranking the think tanks a nivel de Colombia y aumentar puestos a nivel de América Latina.