¿Martha Lucia Ramírez será otra vez un obstáculo?

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Confidenciales 360.


No se trata de asuntos de sexualidad, por el contrario, ojalá existieran más mujeres en la arena política que lideraran debates públicos y se hicieran contar, pero en el caso de Martha Lucia Ramírez, que también se puede presentar con un hombre, ya se le videncia el desgaste ante las esferas políticas y la opinión pública. Ha sido quien reemplazó a Noemí Sanín como la eterna candidata a la presidencia de Colombia, cada cuatro años intenta sacar algo de partido en cada coyuntura pero ni siquiera ha superado limites considerables de importancia.

No se sabe si es del Partido Conservador o del Uribismo, no se sabe si está con Pastrana o con Andrade, habla mal del gobierno pero se junta con aliados del gobierno como el mismo Andrade y Barguil, fuera de eso, en círculos cerrados, expresa muchas inconformidades con el Uribismo pero les coquetea a cada instante. La cruda situación es que a Ramírez le han faltado convicciones, casta y discurso, hoy ocupa un lugar común y corriente en el contexto político colombiano, no marca en las encuestas y poca o nula influencia tiene a nivel político.

Aunque Ramírez no será presidenta y eso es de común conocimiento, puede ejercer un papel perjudicial para la derecha colombiana, y es sumar a una división absurda que le abone mucho más el camino a la izquierda. Ramírez debe sentar cabeza de una vez por todas y no incurrir en debates innecesarios entre la misma corriente política, pues será un distractor ante el público nacional, en un momento donde lo que mas se necesita es concentración y fijación en candidatos con oportunidad. Si siguen las cosas como van, la derecha tendría a: Alejandro Ordoñez, Martha Lucía Ramírez, “el que diga Uribe”, Germán Vargas Lleras y un candidato que está por aparecer. Ese marco es francamente insostenible y no le dará la victoria a ninguno.

Si realmente la derecha quiere el poder y quiere evitar que la izquierda gobierne Colombia, tendrá que dejar a un lado los egos, la envidia, rabia e individualidad que manejan muchos de ellos, y convencerse de una vez por todas que si n cuentan con un candidato único para primera vuelta, cualquiera de ellos, incluso el más grande, se quedará por fuera de una eventual segunda vuelta, o peor aun para ellos, garantizarle a la izquierda la victoria en primera vuelta.

Varios importantes lideres empresarios y políticos le han pedido a Ramírez que tome jefaturas de debate, sirva como coordinadora programática y eventualmente en un futuro como ministra, pero parece renegada a tomar cualquiera de estas propuestas.