La Universidad de Antioquia será el eje de una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno nacional en materia de soberanía farmacéutica. El presidente Gustavo Petro confirmó la destinación de $423.613 millones para la construcción, dotación y puesta en marcha de una nueva planta de producción de medicamentos esenciales en el departamento.
El proyecto se desarrollará mediante un convenio interadministrativo entre el Ministerio de Salud, la Universidad de Antioquia y el Instituto Nacional de Salud, con una ejecución prevista a siete años.
De los recursos totales, $350 mil millones serán aportados por el Ministerio de Salud a través de vigencias futuras hasta 2032, mientras que la Universidad de Antioquia entregará el terreno, la planta actual y su capacidad académica, científica e investigativa.
La nueva infraestructura se levantará en el campus de El Carmen de Viboral. Entretanto, la Universidad de Antioquia fortalecerá de inmediato la planta que opera en Medellín, con la adquisición de equipos y tecnología que permitan ampliar la capacidad de producción.
Inversión a la Universidad de Antioquia
La planta de medicamentos esenciales de la Universidad de Antioquia tiene más de tres décadas de trayectoria y ha sido clave en la fabricación de tratamientos estratégicos para enfermedades como malaria y VIH. Con esta inversión, el Gobierno busca reducir la dependencia de importaciones y consolidar una producción pública robusta para medicamentos prioritarios.
Entregaremos a la universidad de Antioquia 423.000 millones de pesos para que, con la Nación, se ponga el mejor centro industrial de producción de medicamentos para el país
Un impulso a la universidad pública del pueblo antioqueño y un gran impulso a la industrialización del… https://t.co/J0t11SOATT
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 20, 2026
El presidente Petro señaló que los recursos permitirán consolidar “el mejor centro industrial de producción de medicamentos para el país”, destacando que la inversión representa un impulso a la universidad pública y a la industrialización nacional.
Además, la reciente habilitación de la planta como proveedora oficial de la Organización Panamericana de la Salud abre la posibilidad de ampliar el suministro a otros países de la región, lo que podría fortalecer la sostenibilidad financiera del proyecto.
