El inicio de 2026 dejó un contraste claro en las cifras del Grupo EPM, aunque la operación cotidiana del negocio mostró señales de desaceleración, el resultado final terminó siendo positivo gracias a un movimiento estratégico que cambió el balance del trimestre.
Según el reporte financiero divulgado por la compañía, los ingresos consolidados alcanzaron los 9,1 billones de pesos entre enero y marzo, lo que representa una leve reducción frente al mismo periodo del año anterior. En paralelo, la matriz también registró una contracción moderada en su facturación.
Aunque los ingresos y el EBITDA cayeron, la utilidad del Grupo EPM aumentó por la venta de UNE
La presión no solo se reflejó en los ingresos. El EBITDA uno de los indicadores clave para medir la salud operativa también mostró un retroceso, evidenciando un entorno menos favorable para la generación de caja. Este comportamiento se explica, en parte, por el aumento en costos y las condiciones macroeconómicas que han impactado al sector de servicios públicos.
Sin embargo, el resultado neto contó otra historia. El grupo reportó utilidades por 2,4 billones de pesos, un salto del 68% que rompe con la tendencia de los demás indicadores. La explicación está en una operación puntual que marcó el trimestre: la venta de UNE.
La transacción, concretada a comienzos de año, no solo representó una entrada importante de recursos, sino que también generó una ganancia extraordinaria que terminó impulsando el resultado final. Este tipo de ingresos no recurrentes suelen tener un peso determinante en los balances cuando se ejecutan en periodos específicos.
Más allá del efecto puntual, la compañía reconoció que el contexto económico sigue siendo retador. Factores como la inflación, el encarecimiento del crédito y la volatilidad internacional han presionado los costos y afectado el desempeño de varios segmentos del negocio.

En ese escenario, la diversificación continúa siendo una de las principales fortalezas del grupo. Las actividades relacionadas con energía siguen liderando la generación de ingresos, mientras que los servicios de agua y otras líneas complementarias aportan estabilidad en momentos de variación sectorial.
A nivel internacional, la operación también juega un papel relevante. Aunque Colombia concentra la mayor parte del negocio, la presencia en otros países permite amortiguar los impactos de ciclos económicos locales y mantener cierto equilibrio en los resultados.
El gerente general de la compañía, John Maya Salazar, destacó que el trimestre demuestra la capacidad de adaptación de la organización frente a escenarios cambiantes. Subrayó que el control del gasto y la eficiencia operativa han sido claves para sostener el desempeño financiero.
De cara a los próximos meses, uno de los puntos a seguir será la destinación de los recursos obtenidos por la venta de activos. La decisión sobre su uso podría influir en el rumbo financiero del grupo, especialmente en un contexto donde la inversión y el manejo de la deuda serán determinantes.
Por ahora, el balance deja una lectura clara: la operación enfrenta presiones, pero decisiones estratégicas puntuales siguen teniendo la capacidad de redefinir los resultados.
