La tasa de interés vuelve a estar en el centro de la discusión económica en Colombia, luego de que en diciembre de 2025, la Junta Directiva del Banco de la República decidió mantener inalterada su tasa de intervención en 9,25%, una señal de cautela en medio de un entorno de inflación persistente y expectativas económicas todavía frágiles. La decisión estuvo en línea con lo que esperaba el mercado, pero los pronósticos hacia adelante muestran un panorama menos estable.
Aunque el cierre de año no trajo sorpresas inmediatas, las proyecciones de los analistas financieros, según la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo, apuntan a que la tasa de interés podría retomar una senda alcista en los próximos meses. La próxima reunión del Banco de la República, programada para el 30 de enero de 2026, será clave para confirmar si el ciclo de estabilidad se mantiene o si comienzan nuevos ajustes.
Tasa de interés: el mercado prevé presiones al alza durante 2026
De acuerdo con las expectativas recopiladas entre analistas y administradores de portafolio, la tasa de interés de intervención se ubicaría en 9,75% en enero de 2026 y alcanzaría 10,25% en abril del mismo año. Más aún, el consenso apunta a que en diciembre de 2026 la tasa podría situarse en 11,25%, una revisión al alza frente a proyecciones anteriores que anticipaban niveles más moderados.
Este cambio en las expectativas responde, en buena parte, al comportamiento de la inflación. Aunque en diciembre de 2025 el indicador anual se ubicó en 5,10%, por debajo de lo previsto, las proyecciones para 2026 son menos optimistas. Los analistas estiman que la inflación cerraría ese año en 6,50%, claramente por fuera del rango meta del Banco de la República, que se sitúa entre 2% y 4%. Este escenario reduce el margen para recortes en la tasa de interés y, por el contrario, refuerza la idea de nuevos incrementos.
El impacto de una tasa de interés más alta no se limita al crédito, también influye en el comportamiento del mercado financiero. En el caso de los títulos de deuda pública, una proporción significativa de analistas espera que los rendimientos de los TES, tanto a 2032 como a 2042, se mantengan en niveles elevados, con tasas superiores al 12% e incluso por encima del 13% en algunos escenarios.
Además, la preocupación por la tasa de interés se evidencia en las estrategias de cobertura. Más de la mitad de los administradores de portafolio planean cubrirse específicamente contra movimientos adversos en la tasa durante los próximos meses, por encima de otros riesgos como la tasa de cambio o la inflación misma.
En este contexto, la tasa de interés se consolida como la variable clave para entender el rumbo de la economía colombiana en 2026. Su evolución no solo marcará el costo del dinero para hogares y empresas, sino que también será determinante para la inversión, el crecimiento y la estabilidad financiera en un año que se perfila retador.
¿Qué pasa con la inflación?
Aunque el crecimiento económico proyectado para 2025 y 2026 se mantiene estable alrededor del 2,8%, los analistas advierten que este ritmo aún es insuficiente para disipar los riesgos fiscales y monetarios que enfrenta el país. Un crecimiento moderado, combinado con precios elevados, limita el margen del Banco de la República para relajar su política monetaria.
En materia de inflación, las señales siguen siendo preocupantes. Para enero de 2026, los analistas estiman que el índice anual se ubique en 5,33%, y las expectativas a 12 meses alcanzan el 6,30%. Estos niveles refuerzan la idea de que la inflación seguirá lejos de la meta oficial, lo que obliga a mantener una tasa de interés restrictiva por más tiempo del inicialmente previsto. En otras palabras, el costo del dinero seguiría siendo alto tanto para consumidores como para empresas.
