El Hecho: Cerca de una veintena de naciones respaldaron la firma de la Declaración de Bogotá y del Memorando de Entendimiento Multilateral sobre Migración Laboral para proteger los derechos de la población migrante.
¿Por qué es importante?: Los instrumentos buscan blindar la dignidad laboral, frenar la precariedad y permitir que la movilidad humana se transforme en un motor de desarrollo formal y cohesión económica regional.
¿Cuál es el contexto?: La cumbre se dio ante un fenómeno migratorio en aumento y tras revelarse que la informalidad laboral en América Latina y el Caribe alcanzó el 47,6 % en 2024.
¿A quiénes afecta y cómo?: Afecta positivamente a millones de migrantes mediante la creación del Pasaporte de Habilidades y el acceso a fondos de financiación para respaldar sus microemprendimientos y mitigar la exclusión bancaria.
El dato que no se puede perder: El encuentro sumó el respaldo directo de más de 20 de los 33 países de la región, implementando un comité técnico para acelerar la operatividad de lo pactado.
En un esfuerzo sin precedentes por transformar la realidad de millones de personas en movilidad humana, América Latina y el Caribe han dado un paso crucial hacia la justicia social y la integración económica. Bajo el liderazgo del gobierno colombiano, cerca de una veintena de naciones respaldaron la firma de la Declaración de Bogotá y del Memorando de Entendimiento Multilateral sobre Migración Laboral. Ambos instrumentos están diseñados para blindar los derechos laborales de la población migrante y abrir las puertas al trabajo decente en toda la región.
Panorama general: El encuentro, denominado Conferencia de Ministras y Ministros del Trabajo de América Latina y el Caribe sobre Migración Laboral, congregó en la capital colombiana a delegaciones gubernamentales, sindicatos, gremios empresariales y agencias de la ONU como la OIT, ACNUR, el PNUD y la OIM. La cumbre concluyó con un consenso absoluto entre ministros, empleadores y trabajadores : ante un fenómeno migratorio en constante aumento, la única salida viable para el continente es la cooperación multilateral coordinada.
Esta urgencia se ve respaldada por los alarmantes datos expuestos durante el encuentro, los cuales revelaron que la informalidad laboral en América Latina y el Caribe alcanzó el 47,6% en 2024, afectando de manera desproporcionada a las personas migrantes. Frente a este panorama adverso, la delegación de Colombia promovió activamente la adopción de medidas de aplicación inmediata para transitar de la retórica hacia un verdadero sistema regional de inclusión laboral y protección de derechos humanos.
Declaración de Bogotá: El plan de América Latina para proteger la migración laboral

Uno de los principales compromisos consolidados es la creación del Pasaporte de Habilidades, un innovador mecanismo inspirado en el modelo técnico y operativo de CINTERFOR-OIT. Este sistema de reconocimiento mutuo de competencias facilitará la certificación de saberes técnicos, permitiendo que cualquier migrante pueda trabajar formalmente en el país de acogida al validarse la educación y la experiencia que recibió en su tierra natal.
Asimismo, las naciones acordaron avanzar firmemente en el diseño de una ruta regional orientada a la creación de un fondo de financiación. Este instrumento financiero estará destinado de forma específica a capitalizar y respaldar las iniciativas de la economía popular, así como los microemprendimientos liderados por la población migrante, mitigando la exclusión bancaria que históricamente ha frenado el desarrollo de esta población.
Por qué es importante: El ministro del Trabajo de Colombia, Antonio Sanguino, defendió la pertinencia de estas medidas al señalar que la imposibilidad de convalidar destrezas y la falta de acceso al crédito son los mayores obstáculos que condenan a los migrantes a la precariedad. De igual forma, Sanguino vinculó este logro diplomático con la agenda interna del presidente Gustavo Petro, destacando la aprobación de la reforma laboral, la implementación de la reforma pensional y la adopción del salario vital bajo los principios de la OIT.
El éxito político del evento quedó demostrado con la participación de más de 20 de los 33 países que conforman la región, sumando el respaldo directo de nueve ministras y ministros firmantes, junto a delegaciones adicionales que se integrarán formalmente a los instrumentos. En ese sentido, Juan Castillo, ministro de Trabajo y Seguridad Social de Uruguay, enfatizó la necesidad de robustecer este intercambio de experiencias con el apoyo de la CEPAL y la OIT para consolidar políticas basadas en la dignidad laboral.
Finalmente, con el propósito de garantizar que estos acuerdos no queden en el papel, el gobierno colombiano anunció la conformación de un comité técnico integrado por delegados de los países firmantes para acelerar la operatividad de lo pactado. La cumbre de Bogotá cierra así un capítulo de fragmentación y abre las puertas a una gestión migratoria que busca transformar la movilidad humana en una oportunidad de desarrollo económico, cohesión social y prosperidad para el continente.
🇨🇴🤝🇨🇺Durante la Conferencia Regional sobre Migración Laboral Digna y Movilidad con Derechos, el ministro @AntonioSanguino , expresó la solidaridad del Gobierno del presidente @petrogustavo y del pueblo colombiano con Cuba, rechazando el bloqueo económico contra la isla. pic.twitter.com/T1WmNtMRGh
— MinTrabajo (@MintrabajoCol) May 22, 2026
