En una respuesta anticipada ante las crecientes advertencias climatológicas por El Niño, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, en articulación con el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro), dio luz verde a una robusta estrategia de mitigación económica. La cartera agropecuaria confirmó la disponibilidad de un paquete financiero superior a los $14.200 millones, cuyo propósito específico es subsidiar el montaje de infraestructura para el manejo del agua y la adquisición de herramientas tecnológicas pesadas en los predios rurales colombianos.
Este despliegue presupuestario, enmarcado dentro de un cupo global inicial de $20.900 millones, opera bajo el esquema del Incentivo de Capitalización para la Gestión de Riesgos (ICGR). Con este mecanismo, el Estado busca que pequeños y medianos productores no asuman en solitario el costo de adaptar sus parcelas a las temporadas extremas de calor y desabastecimiento de agua que caracterizan al fenómeno de El Niño.
Gobierno condonará hasta el 40% de créditos a campesinos que inviertan en agua por El Niño

El funcionamiento de este programa no se basa en créditos tradicionales, sino en un subsidio directo al capital invertido. A través del ICGR, el Gobierno Nacional absorbe un porcentaje sustancial del saldo de la deuda que el agricultor adquiera con entidades financieras para mejorar su infraestructura.
Para la población catalogada como pequeños productores priorizando de manera especial a mujeres rurales, jóvenes, comunidades afrodescendientes, raizales, palenqueras y víctimas del conflicto el incentivo cubre hasta el 40% del valor total del crédito de inversión otorgado. Por ejemplo, si un cultivador solicita un préstamo de $20 millones con el fin de instalar sistemas de riego tecnificados o reservorios, el programa le condona de manera directa $8 millones, obligándolo a responder únicamente por los $12 millones restantes.
Con este incentivo estamos promoviendo inversiones en infraestructura hídrica, sistemas de riego y almacenamiento de agua que permitan reducir riesgos y mejorar la productividad. Nuestra prioridad es proteger la producción de alimentos.
La administración de estos recursos económicos se encuentra a cargo de Finagro, pero la radicación y postulación de los proyectos se realiza de forma capilar en el territorio nacional. Los interesados en asegurar sus cultivos e inversiones ganaderas deben gestionar sus solicitudes directamente en las oficinas del Banco Agrario de Colombia o mediante los diferentes intermediarios financieros autorizados.
Para garantizar una distribución equitativa de los recursos y evitar la concentración de los beneficios en pocos actores, las autoridades han fijado un tope máximo de asignación por usuario de hasta $105.357.000.
La urgencia institucional obedece a que el sector rural concentra cerca del 82% de las pérdidas materiales cuando se consolidan las fases críticas de sequía. Con este colchón financiero, las autoridades proyectan mantener la estabilidad en los precios de la canasta básica y evitar desabastecimientos en las principales centrales de abasto del país durante el segundo semestre del año.
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