No a la guerra

Compartir

La invasión de Rusia a Ucrania, no es por defender y apoyar a los ciudadanos ucranianos, se da en un contexto que a todas luces es terrorista.


Por: Catalina Escobar Pérez

En columnas anteriores, cuando creíamos imposible la invasión de Rusia a Ucrania, hablábamos sobre los orígenes de la Unión Soviética, cómo marcó la política del Siglo XX y cómo sigue siendo un modelo para muchos marxistas radicales en la política contemporánea (La sombra de la U.R.S.S.). Semanas después, nos horrorizan las imágenes de la guerra, pero también nos inspira el patriotismo de los ucranianos y de su presidente. El presidente ucraniano Zelensky, se niega a huir de su país, se niega a esconderse, se niega a entregarle su país a los rusos y por el contrario, da ejemplo de valor civil, de verdadero liderazgo y de amor por su patria a los gobernantes del mundo.

DEL MISMO AUTOR: La sombra de la U.R.S.S.

Debido a la guerra que inició el gobierno ruso en cabeza del presidente Putin, varios países congelaron los activos de determinadas personas e instituciones financieras rusas, han prohibido exportaciones de tecnología y de bienes a fuerzas militares y de seguridad rusas, han recortado el comercio con este país, han prohibido los viajes de funcionarios rusos a sus países,  han excluido a los bancos rusos del sistema financiero de sus países, han impedido que las empresas estatales y privadas rusas recauden dinero en territorio extranjero. Y no solo los estados han tomado medidas para condenar la guerra del gobierno ruso, también, grandes empresas han alzado su voz para apoyar a Ucrania, la libertad, la paz, para instaurar sanciones sociales que suman: Disney no estrenará sus películas en Rusia, la FIFA y la EUFA suspendieron a los equipos rusos y a su selección de todas las competiciones, Meta restringirá de sus redes sociales  (Facebook, Instagram y WhatsApp) el acceso a la cadena Rusia Today y a la agencia Sputnik (medios de comunicación afiliados al gobierno ruso) para que el gobierno ruso deje de mentirle al mundo, Apple detuvo las ventas en su tienda online, entre otras…

Le puede interesar:  El peligro de una improvisada transición energética

La invasión de Rusia a Ucrania, no es por defender y apoyar a los ciudadanos ucranianos, se da en un contexto que a todas luces es terrorista. Ucrania no le pertenece a Rusia, Ucrania es una república independiente y mal hace el gobierno ruso en tratar de volver al pasado. Cada país ex U.R.S.S. ha construido historias diferentes, tienen sentimientos patrios que hoy no pueden pretender arrebatarles con mecanismos violentos y dictatoriales. El mundo debe acompañar la lucha por la libertad, porque hoy es Ucrania, mañana podrían ser incluso países que nunca pertenecieron a la Unión Soviética como Finlandia y Suecia que ya han sido amenazados por Vladimir Putin.

Rusia es un país extraordinario, con una historia fascinante, un país que no merece los líderes que ha tenido en los últimos 100 años. Los rusos no son culpables de esta tragedia, los culpables son los que llevan las riendas del país: el gobierno ruso en cabeza de Putin.

Última hora

Le puede interesar

[mc4wp_form id=»74432″]