Nueve de cada diez empresas fortalecen sus beneficios para atraer trabajadores

Los beneficios laborales ganan protagonismo en las estrategias empresariales, impulsados por la necesidad de atraer y fidelizar empleados en un mercado cada vez más competitivo.

El hecho: El 94 % de las empresas encuestadas por Marsh afirmó que los beneficios laborales son fundamentales para atraer y retener talento.

¿Por qué es importante? La competencia por los trabajadores calificados está impulsando cambios en las estrategias de compensación y bienestar empresarial.

¿Cuál es el contexto? Los empleados demandan cada vez más flexibilidad, bienestar y beneficios personalizados, más allá de la remuneración económica tradicional.

¿A quiénes afecta y cómo? A empresas y trabajadores. Las organizaciones deben adaptar sus programas de beneficios, mientras los colaboradores encuentran mayores opciones ajustadas a sus necesidades.

El dato que no se puede perder: Aunque el 82 % de las compañías mantiene esquemas tradicionales de beneficios, el 61 % ya analiza implementar modelos flexibles para ofrecer experiencias más personalizadas a sus empleados. 

Durante años, el salario fue el principal factor que definía el atractivo de una oferta laboral. Sin embargo, las dinámicas del mercado de trabajo han cambiado y hoy las organizaciones enfrentan un desafío más complejo: responder a las expectativas de colaboradores que valoran cada vez más aspectos como el bienestar, la flexibilidad y la calidad de vida.

Las compañías apuestan cada vez más por la flexibilidad y el bienestar para retener talento

Esa transformación quedó reflejada en el más reciente Benchmark de Beneficios 2026 elaborado por Marsh, estudio que evidencia cómo los programas de beneficios laborales han pasado de ser un complemento de la remuneración a convertirse en una herramienta estratégica para atraer y retener talento.

Uno de los datos más relevantes del informe señala que el 94 % de las empresas participantes considera que la principal razón para ofrecer beneficios flexibles es fortalecer su capacidad para captar y conservar empleados. La cifra revela que la competencia por el talento sigue siendo una de las principales preocupaciones para las organizaciones y que las estrategias tradicionales de compensación ya no son suficientes para responder a las nuevas exigencias del mercado laboral.

Empresas reorganizan turnos tras sanción de ley que crea un nuevo día festivo

Las compañías enfrentan un entorno marcado por múltiples presiones. A los efectos de la inflación y los ajustes salariales se suman cambios regulatorios y una creciente demanda de los trabajadores por condiciones laborales más adaptadas a sus necesidades personales. En ese escenario, los beneficios adquieren un papel cada vez más importante dentro de la propuesta de valor que las empresas presentan a sus equipos.

El estudio muestra que la mayoría de las organizaciones continúa operando bajo esquemas convencionales. El 82 % mantiene programas tradicionales de beneficios, definidos de manera uniforme para grupos de trabajadores según criterios como el nivel jerárquico o la antigüedad dentro de la empresa.

No obstante, detrás de esa aparente estabilidad se observa una tendencia de transformación. Cada vez más compañías reconocen la necesidad de evolucionar hacia modelos que ofrezcan mayores niveles de personalización. De hecho, el informe encontró que el 61 % de las organizaciones ya ha evaluado la posibilidad de implementar esquemas flexibles que permitan a los empleados elegir entre distintas alternativas de acuerdo con sus intereses y circunstancias.

La tendencia responde a una realidad cada vez más evidente: las plantillas laborales son más diversas y están conformadas por personas con expectativas diferentes. Mientras algunos trabajadores priorizan beneficios relacionados con la salud, otros valoran opciones vinculadas al bienestar emocional, el desarrollo profesional, la estabilidad financiera o el equilibrio entre la vida laboral y personal.

Por esa razón, las empresas están ampliando su visión sobre lo que significa construir bienestar dentro de una organización. Los programas actuales ya no se limitan únicamente a seguros o coberturas médicas. Cada vez incluyen más iniciativas relacionadas con salud mental, productividad, inclusión, educación financiera y calidad de vida.

Los expertos consideran que este cambio responde a una evolución en la relación entre empleadores y colaboradores. Las nuevas generaciones buscan experiencias laborales más integrales y esperan que las organizaciones desempeñen un papel activo en su desarrollo personal y profesional.

Además de mejorar la experiencia de los trabajadores, las empresas también buscan que estos programas generen resultados concretos para el negocio. La retención de talento, la reducción de la rotación y el fortalecimiento del compromiso organizacional son algunos de los objetivos que persiguen las compañías mediante este tipo de estrategias.

El informe de Marsh concluye que los beneficios laborales están entrando en una nueva etapa de madurez. Más que un gasto o una obligación administrativa, son vistos como una inversión capaz de fortalecer la competitividad empresarial en un entorno donde encontrar y conservar talento calificado se ha convertido en una prioridad.

La tendencia también confirma que el mercado laboral atraviesa una transformación profunda. Las organizaciones que logren combinar flexibilidad, bienestar y sostenibilidad estarán mejor preparadas para responder a las expectativas de sus colaboradores y diferenciarse frente a la competencia. En un escenario cada vez más exigente, la capacidad de construir experiencias laborales relevantes podría convertirse en una de las ventajas más valiosas para las empresas.

También puede ser: Medellín y el Área Metropolitana sellan pacto estratégico: seis ejes clave transformarán el POT

Salir de la versión móvil