Odebrecht, la mitad de la punta del iceberg ¿De qué se asustan?

Confidenciales 360.

Pareciera que las personas aún no aprenden de cómo son los shows mediáticos en Colombia y se dejan llevar por los grandes “booms” de algunos entes que se ayudan y amangualan entre ellos para protegerse y echarle la culpa a otros. Ni más faltaba, el caso Odebrecht es sumamente importante para el país y las cifras que recoge este episodio son nefastas, nada más y nada menos un viceministro del Gobierno Uribe reclamó 6.500 millones de pesos, también tenemos varias preguntas ¿Por qué dos ministras firman un documento donde se autoriza la construcción de una vía muy importante que termina en varios territorios que están ligados a las actividades económicas de la familia de una de ellas?, como los Parody, una de las familias más poderosas y adinerada en el sector fluvial y de puertos en el país.

Los sobornos que se cobran en Colombia son pan de cada día, la mayoría de empresarios han admitido siempre que han tenido que acceder a peticiones de entes, funcionarios públicos; de bajo, mediano y alto rango, para poder hacerse a contratos donde no solamente se pagan con dinero en efectivo, sino también con relojes costosos, viajes, terrenos, vehículos y esto se volvió parte del diario vivir. El caso Odebrecht es solo uno de los más de 2000 o 3000 casos que puede haber en todo el territorio colombiano, en cada uno de los 32 departamentos; lo que pasa es que sale un escándalo al año y lo sacan para hacer creer que se están desmantelando los carteles de corrupción en el país.

Por ejemplo, no se entiende por qué al empresario Luis Carlos Sarmiento Ángulo, a su organización y la filial que está involucrada en la vía que está en medio del escándalo del soborno, no se le llama a una audiencia y se le pide explicaciones si son los socios de Odebrecht en el proyecto, por qué no se responde solidariamente sobre las acciones que se cometieron allí. No se entiende como Odebrecht pagó un soborno sin que la otra parte, la organización de Sarmiento Ángulo, no conociera qué estaba pasando. Es de público conocimiento que cuando hay dos personas involucradas en un consorcio por las anomalías e irregularidades en un proyecto, todas las partes involucradas deben responder, teniendo en cuenta que no siempre todas las partes tienen responsabilidad. Pero sí es bueno que den explicaciones al país de cómo se hacen las operaciones, de qué manera se ganan los contratos y fuera de eso que se asuman las responsabilidades.

En Medellín tenemos casos muy claros, ejemplo la Biblioteca España la cual su reconstrucción cuesta tres veces más de lo que costó la construcción, hoy no responde si Sergio Fajardo, alcalde en su momento, ni el arquitecto responsable de la construcción. Tampoco nadie responde por los parques biblioteca que en la ciudad se han ido cayendo, también en Bogotá nadie responde por proyectos tan trascendentales como el deprimido de la 94, el Metro de la ciudad, etc. Esto debería llamar a los colombianos a la reflexión para las próximas elecciones para que le den un castigo a la cantidad de políticos corruptos que se están haciendo millonarios a costa del erario público.