Policía bueno y policía malo en el caso Maduro

Foto: Cnn Chile

¿La vieja tradición de dar garrote y zanahoria aplicará con el dictador Nicolás Maduro? ¿Qué salida tomará? ¿Arrinconarlo es peligroso?


Confidenciales 360

Existen decenas de estrategias de llevar a cabo una intervención en un país donde no se está teniendo un nivel de democracia mínimamente respetable, y así ha quedado demostrado a en todo el mundo. Inclusive se puede decir que hay gobiernos como el de Evo Morales, el de Daniel Ortega, para mencionar ejemplos cercanos, que aunque evidentemente pueden tener irregularidades en su sistema democrático a la hora de las elecciones, son gobierno que no han estado inmiscuidos en temas de narcotráfico, por lo menos comprobados, pues en el caso de Daniel Ortega existen sospechas pero la aún nada ha comprobado la justicia.

En estos países nunca se ha hablado de intervención, nunca se ha hablado de ejercer vetos, presiones diplomáticas o económicas, simplemente se han dejado de lado y esperar a que las personas traten de agitar internamente su sistema y poder lograr resultados positivos para ellos si es que así lo desean.

En el caso de Maduro el tema cambia completamente, no solo por su relación con carteles de droga mexicanos, el llamado Cartel de los Soles donde están coludidos generales y coroneles de la Guardia Nacional Bolivariana, y su relación con grupos terroristas como el Eln, las Farc, Hezbolá, e incluso otros grupos que operan en Medio Oriente y son unas amenazas de seguridad internacional para varios países.

Nicolás Maduro ha cumplido con la mayoría de requisitos, como lo hizo el presidente Manuel Noriega de Panamá, cuando fue objeto de una intervención militar por parte del gobierno de George Bush padre, y este tenía una comprobada con la ilegalidad y el narcotráfico.

Seguramente Venezuela tiene una posibilidad de terminar como Cuba, con las diferencias geográficas que esto implica no tendría las mismas transiciones y, sobre todo, un futuro parecido pues Brasil y Colombiana tienen frontera con ese país, además de las importantes salidas que tiene al mar hacia varias islas en su mayoría de gobiernos europeos.

La comunidad internacional más reconocida en el sector de la centro derecha ha presionado a Maduro a más no poder, ha reconocido a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, algunos han removido embajadores de ese país y han pedido al mandatario encargado que nombre, por parte de él, nuevos funcionarios, países como Paraguay han roto relaciones diplomáticas con ellos. Todos ellos haciendo el papel de policía malo, siendo el rol protagónico de Estados Unidos, no solamente con los embargos y bloqueos, sino con toda la presión mediática internacional y una amenaza militar.

Ahora, el papel de policía bueno lo tienen países como México que ha decidido no meterse en el asunto, España que pidió una transición democrática, un diálogo y por eso abogan por una comisión internacional de diálogo, cosa que al interior del país ibérico no ha gustado pues entienden que lo de Venezuela es una narcodictadura.

Maduro a veces está divorciado de la realidad y parece que tampoco está entendiendo este asunto particular. No entiende el papel de los países y no entiende las situaciones, posibilidades y escenarios que les están abriendo. En ese sentido, Nicolás Maduro está expuesto a que en cualquier momento no solamente se lleve a cabo una acción militar para removerlo del poder y capturarlo junto con otras personas que están investigadas de la cúpula chavista, sino que pueda ser algo más cruenta y trágica la transición si decide cometer actos como capturar a Juan Guaidó.