¿Por qué cuando los cafeteros están mal socializan las pérdidas, pero cuando hay bonanza privatizan las ganancias?

Foto: Ricohin/Commons Wikimedia

Este interrogante es el que deja planteado Roberto Junguito en su más reciente columna en Portafolio, pues considera que el gobierno sí debe apoyar a los cafeteros en periodo de crisis, ellos deben aportar a la auto sostenibilidad cuando haya bonanza.


El exministro de Hacienda dio un repaso sobre cómo se creó la Federación Nacional de Cafeteros en 1927 con el propósito de acordar con el gobierno y el Congreso un impuesto sobre las exportaciones del grano, para así poder defender la industria y darle mayor bienestar a los caficultores.

Además, recordó que en 1940 se creó el Fondo Nacional del Café como mecanismo financiero del Gobierno manejado por la Federación para cumplir con algunos requisitos que el mercado demandaba en ese entonces.

Ya en 1958 fue aprobada la retención cafetera, esto como obligación del volumen de café que el exportar debería entregar a título gratuito al Fondo Nacional para cumplir con la cuota de almacenamiento requerido y así estar preparados para cualquier contingencia.

Sin embargo, en 1989 se abandonó el sistema de cuotas exigidas por el Convenio Internacional. Desde ese momento el mercado se trató de una cooperación entre gobierno, Congreso, productores y exportadores para estabilizar los precios conforme los estándares del mercado internacional.

Tal y como recuerda el exministro de Hacienda Junguito, cuando caía el precio súbitamente durante las administraciones de Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos los cafeteros solicitaron ayudas presupuestales para sostener el precio interno de compra de café, responder por los costos de producción y renovar los cafetales.

Aunque el gremio siempre haya buscado auto sostenerse con ideas como la eficiencia económica, disminuir los costos de producción y enfrentar los bajos precios a nivel internacional, esto no ha sido suficiente.

Recientemente acudieron nuevamente al gobierno de turno, esta vez el presidente Iván Duque confirmó que dará un apoyo de $30.000 por carga, con un monto presupuestal de 203.000 millones de pesos.

Ahí es cuando se retoma la pregunta del título. Es importante que el gobierno proteja a los caficultores ante las crisis, pero como respuesta a estos auxilios, el gremio debería volver a recurrir a la cuota de almacenamiento requerido cuando estén en periodos de bonanza, tal y como lo sugiere Junguito en su columna de opinión, pues le representa un gasto significativo al gobierno en momentos de restricción presupuestal.