El hecho: La Cámara aprobó con 117 votos a favor y 7 en contra la proposición para realizar la posesión presidencial de Abelardo De la Espriella en Cali.
¿Por qué es importante? La decisión plantea una posesión presidencial fuera de Bogotá, con un mensaje de descentralización.
¿Cuál es el contexto? Tradicionalmente, la investidura presidencial se realiza en el Capitolio Nacional, en Bogotá.
¿A quiénes afecta y cómo? A los congresistas, al Gobierno entrante y a las autoridades encargadas de organizar la ceremonia.
¿Qué intereses hay en juego? El debate sobre la descentralización institucional, el uso de recursos públicos y el simbolismo del acto de posesión.
Dato clave a tener en cuenta: Durante la votación, la bancada del Pacto Histórico se retiró del recinto y posteriormente anunció que no asistirá a la ceremonia en Cali y propondrá que quienes participen asuman sus propios gastos.
La posibilidad de que Colombia tenga una posesión presidencial fuera de Bogotá dio un nuevo paso en el Congreso. La plenaria de la Cámara de Representantes respaldó la proposición que autoriza realizar la ceremonia de investidura del presidente electo, Abelardo De la Espriella, en la ciudad de Cali, en lugar del tradicional acto en el Capitolio Nacional.
La iniciativa fue aprobada con 117 votos por el Sí y 7 por el No, convirtiéndose en uno de los debates más relevantes de la jornada legislativa. La propuesta busca que el acto protocolario del próximo 7 de agosto envíe un mensaje de descentralización y de presencia institucional en las regiones.
Debate político por los costos y la realización de la posesión presidencial en Cali
La representante Carol Borda, autora de la proposición, explicó que la decisión pretende simbolizar la recuperación del territorio y fortalecer el vínculo entre el Gobierno Nacional y las diferentes regiones del país. Además, reiteró que la ceremonia no se desarrollará en una instalación militar, aunque incluirá un reconocimiento a las Fuerzas Militares, tal como lo había planteado el equipo del presidente electo.

La discusión estuvo marcada por las diferencias entre las bancadas. Durante el debate, los congresistas del Pacto Histórico manifestaron su desacuerdo con el traslado de la ceremonia al considerar que la decisión no es coherente con un discurso de austeridad en el gasto público. Al momento de la votación, los 42 integrantes de esa colectividad abandonaron el recinto y no participaron en la aprobación.
Tras conocerse el resultado, la representante María Fernanda Carrascal anunció la radicación de una proposición para que los congresistas que asistan al acto en Cali asuman de manera personal los gastos relacionados con transporte, alojamiento y viáticos.
Desde la bancada del Centro Democrático, el representante Daniel Briceño defendió la realización del acto y afirmó que quienes decidan no asistir están en su derecho, aunque sostuvo que deberían renunciar al salario correspondiente a esa jornada.
Con la aprobación en la Cámara, la propuesta avanza en el proceso legislativo y mantiene abierta la posibilidad de que Cali sea el escenario de una posesión presidencial que rompería con la tradición de realizar este acto en Bogotá.
