Posible caso de suicidio – homicidio habría llevado a la muerte a una familia de colombianos en Australia

La policía de Australia reveló que el trágico hecho se trataría de un suicidio-homicidio, que habría sido causado por inhalación de gas.

La familia de colombianos había llegado a vivir a ese país en el año 2005 y durante los más de 10 años que estuvieron allí fueron queridos y respetados por sus vecinos. 


Por: Cristian Camilo Muñoz

Conmocionada, así se encuentra la comunidad de un barrio ubicado en el norte de Sídney, Australia,  por la muerte de una querida familia de colombianos en lo que parecería un caso de suicidio- homicidio.

La policía australiana indicó que la posible causa de la muerte de los cuatro miembros de la familia, incluidos dos menores, sería una intoxicación por gas.  “Si bien determinar la causa de las muertes es competencia del médico forense, la Policía está analizando la posibilidad de que los miembros de la familia murieran por la inhalación de emisiones de gas”, dijo en un comunicado la Policía del estado de Nueva Gales del Sur.

Fernando Manrique, de 44 años; María Claudia Lutz, de 43 años, y sus dos hijos, Elisa (11 años) y Martin (10 años). Serían las identidades de los fallecidos. En la vivienda también se encontró muerto al perro de la familia y se confirmó que no hubo signos de robo ni violencia.

Según lo escribió el diario australiano The Daily Telegraph las autoridades descubrieron  una “red siniestra” de tubos que Fernando Manrique habría instalado y ocultado en la casa durante el fin de semana con el fin de utilizarlos, posteriormente, para bombear gas en las habitaciones, afirmando también que se trataría de una operación “extensa, elaborada y bien planificada”

La tragedia ha sido documentada  dolorosamente en los medios de comunicación australianos pues la familia fallecida había luchado contra las dificultades propias de una familia convencional y contra el autismo severo que sufrían los dos hijos menores del hogar.

“No creo que ella pudiera dormir muchas horas en las noches por las dificultades de los niños. Vivía siempre muy ocupada pues ellos tenían necesidades muy demandantes, pero aun así era una mujer entregada que siempre estaba dispuesta a ayudar no sólo a su familia, sino a toda la comunidad”  Así lo aseguró Warren Hopley, rector de la escuela Saint Lucy.