Presidente Duque, ¿cómo lograr unir al país?

Foto: Twitter/IvanDuque

EDITORIAL

El presidente saliente, Juan Manuel Santos, reconoce que una de sus más grandes frustraciones es no haber podido unir al país.


Quizá sea una utopía, sea una misión imposible que cualquier mandatario, y más en un país como Colombia, pretenda fusionar y convertir a todos los ciudadanos en una masa homogénea que piense igual y vaya para el mismo lado y no exista el disenso, se perdería uno de los méritos y valores esenciales de un sistema democrático.
Ahora, viéndolo desde el punto de vista más proactivo, y sobre todo, moderno, se centra en tratar de evitar la famosa polarización de la que tanto se ha hablado en los últimos años en Colombia; evitar que los tres frentes, o cuatro o dos, que se mantienen en constante pelea, conviertan cualquier discusión en una gran conflagración, en un combate furtivo entre congresistas, opinadores, abogados, académicos, economistas y políticos.
Obviamente el presidente tiene una gran tarea y una gran misión,y es que desde ese posición, que él tiene, que es la más excepcional, única y sobresaliente, debe precisamente cooperar y subvencionar desde todos lugares y ocasiones posibles para que el Gobierno no entre y no le dé juego a la polarización.
Tal vez, una de las mejores formas de evitar eso, sin necesidad de caer en la minucia, es tener una dirección clara, un trayecto fijado, un derrotero expedito y una orientación muy inteligente, y es Iván Duque como presidente: qué quiere y a quién le interesa que beneficien sus políticas.
Puede hacerse con el apoyo de opinión pública y no de la opinión publicada, y no de los políticos; o someter todo a balanzas, que también en ocasiones ha resultado ser nocivo. Por eso, si el presidente Duque conoce y está enterado de las principales desazones, preocupaciones, angustias de los ciudadanos del común, y él trabaja para satisfacer, para enmendar, arreglar sus problemas, pues estará yendo en la dirección correcta, porque recordemos que a pesar de todo hay distintas clases de ciudadanos, no son las mismas preocupaciones de un congresistas o de un empresario, que de un ciudadano del común y ahí es cuando ha pasado gran factura el apoyo ciudadano a un presidente.
Esto mismo le pasó a Santos, pues él se desconectó de las regiones, se desconectó de las personas del común, de quienes tienen que laborar de sol a sol, y sobre todo, también le costó apoyarse y recostarse tanto en una clase política o clase empresarial, que viven encerrados en cuatro paredes, en un avión o muchas veces fuera del país y eso no es lo correcto.
Duque tiene que dar garantías a todos los sectores, tiene que propender por el respeto desde su gobierno y hacia su gobierno, y tratar de que las voces disonantes, que como lo decíamos, son normales en una democracia, tengan la capacidad de ser escuchadas,debatidos y analizados para que el Gobierno fije sus posiciones sanamente y que todo el país pueda ver para dónde vamos y no se tomen las decisiones en un cuarto oscuro.
Si logramos que Colombia sea un país que debate cómo solucionar los problemas de nuestra sociedad de una manera civilizada, de una manera corriente a través de foros, diálogos populares continuos y semanales, seguramente vamos a lograr un mejor país en torno a lo que nos une y no a lo que nos divide.
Acá jugará un papel muy importante los congresistas y cada uno de los ministros del Gobierno Duque, pues realmente a Colombia si le hace daño la polarización y tenemos que caminar en esos cuatro años para llegar a buen puerto y evitar que el populismo llegue al poder, el cual ya estuvo muy cerca de llegar con Gustavo Petro, y demostrar que las cosas en un país se ganan si se trabaja en la legalidad que la persona de bien es premiada y no castigada, que el bandido va a la cárcel y no hay impunidad, que hay unas leyes serias que se tienen que cumplir, que necesitamos sacar adelante una reforma a la justicia, que tenemos que sacar una reforma política más inclusiva; más abierta y transparente, que un ciudadano no tenga que ir a robar para poder llegar al Senado; a una alcaldía o a una gobernación, que hay una reforma tributaria que se tiene que hacer, y que la salud de los colombianos tiene que ser una prioridad, y el empleo, y la alimentación y la estabilidad de nuestros niños.
Si Iván Duque da la pelea todos los días desde su mandato por satisfacer esas satisfacciones de cada uno de los colombianos que son generales, sin lugar a dudas logrará unirnos, porque los colombianos van a estar, van a entender que hay un presidente que está haciendo bien las cosas para ellos y no para unos pocos. Esa es la forma de unir al país.