Aunque las alertas climáticas se mantienen por la posible llegada de un fenómeno de El Niño en el segundo semestre del año, el comportamiento del clima en Colombia sigue marcado por lluvias intensas, que podrían extenderse, al menos, hasta junio en varias regiones del país.
De acuerdo con el más reciente informe del Ideam, existe una probabilidad significativa de que las precipitaciones se mantengan por encima de los niveles habituales durante mayo y junio, especialmente en zonas de las regiones Andina, Amazonía y Orinoquía, lo que mantiene en alerta a autoridades locales y organismos de gestión del riesgo.
Lluvias en Colombia se extenderían hasta junio con alta probabilidad pese a llegada del fenómeno de El Niño
El reporte advierte que, para mayo, algunas áreas podrían registrar lluvias superiores a lo normal, mientras que en junio la probabilidad de precipitaciones elevadas alcanzaría hasta el 70% en sectores del oriente del país y en zonas específicas del Caribe y el Pacífico. Este panorama contrasta con la expectativa generalizada de una disminución de lluvias asociada al desarrollo de El Niño.
Expertos en clima explican que este tipo de fenómeno no implica una ausencia total de precipitaciones, sino una alteración en su frecuencia e intensidad. En ese sentido, el meteorólogo Christian Euscátegui señala que las lluvias seguirán siendo relevantes en regiones como la Orinoquía y la Amazonía, donde los acumulados podrían mantenerse elevados, especialmente en zonas de piedemonte.
En la región Andina, el comportamiento será similar, con precipitaciones importantes en departamentos como Antioquia, los del Eje Cafetero y zonas del suroccidente, mientras que en la región Pacífica se prevé que continúen las lluvias frecuentes, una condición típica de esta época del año. En el Caribe, aunque se esperan algunas variaciones, también podrían presentarse episodios de lluvia en sectores específicos.
Por su parte, la meteoróloga Leidy Johanna Rodríguez Castro explica que el eventual desarrollo de El Niño comenzaría a sentirse con mayor claridad hacia mediados de año, momento en el que podrían evidenciarse reducciones progresivas en las precipitaciones, especialmente en las regiones Andina y Caribe, sin que esto implique un cambio inmediato en las condiciones actuales.

En términos históricos, este fenómeno climático suele estar asociado con temperaturas más altas y déficits de lluvia en varias zonas del país, sin embargo, su impacto no es uniforme y puede variar dependiendo de la región. Por eso, los especialistas insisten en la importancia de no asumir que la presencia de El Niño eliminará por completo las lluvias.
Además del comportamiento propio de la temporada, factores como el desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical y la dinámica atmosférica del Atlántico Sur continúan influyendo en las condiciones climáticas actuales, favoreciendo la persistencia de las precipitaciones en distintas regiones.
En este contexto, las autoridades recomiendan mantener las medidas de prevención ante posibles emergencias asociadas a las lluvias, como deslizamientos e inundaciones, al tiempo que hacen un llamado a seguir de cerca los reportes oficiales, ya que el comportamiento del clima podría variar en las próximas semanas.
Así, mientras el país se prepara para los posibles efectos de El Niño, la realidad inmediata sigue marcada por un escenario lluvioso que obliga a mantener la vigilancia y la capacidad de respuesta frente a eventos climáticos extremos.
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