Colombia entró en alerta en los últimos días por una Tormenta Solar severa o tormenta geomagnética, luego de que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) confirmara alteraciones inusuales en el campo magnético del país asociadas a una intensa actividad del Sol. Se trata de un fenómeno poco frecuente por su magnitud, que ha encendido las alarmas en sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la navegación satelital y la aviación.
Según el IGAC, esta Tormenta Solar corresponde a una tormenta geomagnética clasificada en nivel alto, producto de erupciones solares y eyecciones de masa coronal que impactaron directamente la magnetosfera terrestre. Los registros comenzaron a evidenciarse desde la tarde del 19 de enero, cuando los observatorios geomagnéticos detectaron variaciones significativas en los parámetros normales del campo magnético en territorio colombiano.
🔴Desde el Observatorio Geomagnético Nacional del IGAC, ubicado en Fúquene, estamos registrando desde ayer la primera tormenta geomagnética severa del 2026.
Esto significa que está ocurriendo una alteración del campo magnético terrestre por interacción con el comportamiento del… pic.twitter.com/76lXKBSnTI
— Instituto Geográfico Agustín Codazzi – IGAC (@igacColombia) January 20, 2026
Tormenta Solar y Colombia: qué advirtió el IGAC
El Instituto Geográfico Agustín Codazzi explicó que la Tormenta Solar puede generar interferencias temporales en las comunicaciones, afectando señales de telefonía móvil, radio, internet y sistemas de posicionamiento satelital como el GPS. Estas alteraciones no implican apagones prolongados, pero sí posibles fallas intermitentes mientras el fenómeno se mantiene activo.
«El IGAC recomienda extremar las precauciones en la operación de aeronaves no tripuladas (drones), así como en actividades que dependan de sistemas satelitales y tecnologías sensibles. Las variaciones registradas se encuentran en un rango aproximado de 100 a 200 nanoteslas, una unidad que mide los cambios en el campo magnético terrestre y que es característica de eventos clasificados como severos a nivel internacional», agregaron en el comunicado de prensa.
Uno de los sectores más sensibles es el de la navegación aérea y marítima. El IGAC advirtió que los sistemas que dependen de coordenadas satelitales podrían presentar imprecisiones momentáneas, por lo que se recomienda extremar los protocolos de control y verificación, especialmente en vuelos, operaciones portuarias y uso de drones.
Aunque la Tormenta Solar no representa un riesgo directo para la salud de las personas, sí pone en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura tecnológica. Los satélites, esenciales para comunicaciones, meteorología y monitoreo del territorio, pueden verse afectados por la radiación solar, lo que obliga a un seguimiento constante del evento.
Desde el punto de vista ciudadano, las autoridades señalaron que, de presentarse fallas en servicios digitales o de conectividad, estas serían temporales. La recomendación es mantener la calma, evitar desinformación y estar atentos a los comunicados oficiales mientras se normaliza el comportamiento del campo magnético.
El IGAC continuará monitoreando en tiempo real la evolución de la Tormenta Solar y no descarta emitir nuevas alertas si se presentan cambios en su intensidad. El episodio, aunque pasajero, deja una lección clara para Colombia: la necesidad de fortalecer la vigilancia científica y la capacidad de respuesta frente a fenómenos espaciales que, aunque ocurren a millones de kilómetros, tienen efectos directos en la vida cotidiana.
