¿Qué los une?

Por: Cecilia López

Es noticia nacional que todos los grupos políticos del país se han unido alrededor de Elsa Noguera para apoyar su candidatura a la gobernación del departamento del Atlántico. Insólito, sin duda, en un momento en que la polarización es el hecho político que caracteriza la situación actual del país. Uribe, Germán Vargas, Gaviria y el resto del combo que desafortunadamente siguen mandando en Colombia, se pusieron de acuerdo sobre esta candidatura y a nivel local Fincho Cepeda y el expresidente Pastrana hicieron las pases registradas en una foto insólita en el club ABC de Barranquilla. Como lo que se ha mostrado es un sin número de fotos de Elsa con todos los jefes azules, rojos, y de todos los colores, algunos no muy transparentes, la gran pregunta es a qué obedece esta increíble unanimidad. 

Lo deseable sería que esta situación de apoyo generalizado se diera alrededor de una propuesta programática muy bien definida. Sin embargo, fuera del registro periodístico de estos avales, no se ha escuchado una sola palabra sobre las ideas que unen a tan distintas vertientes políticas. Pero además, si esto se hubiese dado, la pregunta que flota en el ambiente es por qué tanto consenso nacional alrededor del poder de un departamento, el Atlántico, importante sin duda, pero cuyo peso político y económico está lejos de representar al país. 

Con la suspicacia normal que despierta esta situación, es hora de plantear algunas hipótesis. La primera es la obvia: es la expresión de un inmenso poder de la casa Char que busca consolidar su capacidad de manejo de los hilos del poder a nivel nacional. Como quieren llegar a la presidencia de la República, este sería un paso necesario. Y ante la debilidad, para no hablar de crisis de los partidos que dejaron de ser tradicionales, por no llamarlos decadentes, como el Liberal y el Conservador, este nuevo liderazgo busca llenar ese vacío. 

La segunda hipótesis del lado de quienes apoyan esta candidatura local es la necesidad de reencaucharse con un nombre que tiene asegurado su triunfo. Poco les importa a Cesar Gaviria o a Pastrana haber dejado regados en el camino a candidatos de sus respectivos partidos para montarse en el tren de la alegría. Oportunismo político es el nombre de esta estrategia. Que delicia no pertenecer a ninguna de esas agremiaciones políticas que perdieron sus ideales y que ahora se mezclan con quienes fueron sus enemigos políticos. Es necesario recordar la oposición que el Liberalismo le hizo al segundo gobierno de Álvaro Uribe Vélez, quien ahora es su aliado político alrededor de esta candidatura. 

El tema que queda pendiente es cuál es ese ideario que los une. Dónde están esas ideas renovadoras en la forma de ejercer este liderazgo de manera que se rompan líneas divisorias y se genere una unión sin precedentes. Cuál es el gran significado de ser dueños de la dirección de un departamento como el Atlántico. Mejor dicho, para usar un lenguaje coloquial: ¿Dónde está la bolita?