¿Qué pasa en Atlético Nacional?

Foto: Jaiver Nieto Álvarez/CEET

EDITORIAL


El sábado pasado buena parte del país y los asistentes al estadio Atanasio Girardot  pudieron presenciar cómo dos jugadores profesionales de fútbol se pelearon dentro de la cancha por patear un tiro libre, y al término del partido uno de ellos corre al camerino a buscar al otro para golpearlo.

Nacional tuvo una bonanza tremenda de la mano de los técnicos Juan Carlos Osorio y Reinaldo  Rueda, aunque cuando este último se fue del club estalla una crisis , y realmente unos pocos conocen la verdad.

La organización Ardila Lülle, dueña del equipo, empezó a realizar algunos reparos y modificaciones sobre lo que estaba sucediendo y tomó decisiones de fondo. Se empoderó a personas dentro del club inclusive más que al técnico y este terminó por salir. No pudo seguir bajo las condiciones impuestas y decide retirarse, lo que desencadenó la crisis del conjunto verdolaga.

Luego, salen otras figuras de la parte directiva; se van personas muy importantes para el club en temas de preparación de cara a grandes competiciones y sin lugar a duda hay desgaste con contrataciones que no salieron como se esperaba. Algunas ventas inexplicables, los incrementos en los precios de la boletería afectaron fuertemente la presencia de personas en el estadio, y además de eso, se empezó a ver una real desmejoría en el campo de juego.

Nacional se ha abocado a cambiar de presidente. En primer lugar, con Andrés Botero, con quien tampoco salieron las cosas; su estadía fue corta. Luego nombran a Juan David Pérez, quien venía de la Andi y Plaza Mayor, una persona que quizá tiene todos los méritos y pergaminos en cargos administrativos y en negocios empresariales, pero en lo deportivo quizá no tanto, y Nacional empieza a ver algunos mensajes subliminales entendiendo que tenía la necesidad de una limpieza profunda de reorganizar sus procesos internos de jugadores, de directivos, de inferiores y se trata de reinventar pegándose de un esquema argentino liderado por Jorge Almirón y unos jugadores del Club Atlético Lanús de ese país.

Fracasa el proyecto del gaucho y es retirado. Y Nacional con una plantilla débil, demasiado juvenil y con unos recambios que nunca se entendieron como el caso de Macnelly Torres y un juego que cada vez iba más en capa caída. Delegan a Hernán Darío Herrera como técnico encargado, quien se encontraba en las divisiones inferiores del verde paisa, incluso por encima del señor Nixon Perea, quien tuvo molestias por esto.

Adicionalmente, en la tarde de este martes se conoció que la directiva de Atlético Nacional decidió despedir al jugador Dayro Moreno por “justa causa”, según explicaron en un comunicado.

Sabido esto, el ‘arriero’ Herrera llega a manejar una jauría y ha tratado de organizar ese camerino de la manera más directa y real posible. Ha tratado de que los jugadores realmente suden la camiseta pero cualquier entendedor básico ve que hay jugadores que no están por amor a la camiseta y que juegan con displicencia y que no quieren estar allí.

Nacional está haciendo catarsis. Solo le queda la final de la Copa Águila, la cual deberán enfrentar con toda entereza. Tienen que respetar a la hinchada y al país, y sobre todo a los niños, no pueden mostrar actos de violencia dentro del rectángulo de juego.

Hernán Darío Herrera deberá hacer lo mejor que pueda y ojalá la directiva lo apoye, pero ciertamente se necesitan cambios profundos en Nacional.