Un total de 152.000 unidades productivas en Antioquia, entre empresas, establecimientos de comercio y entidades sin ánimo de lucro, debían cumplir antes del 31 de marzo de 2026 con la renovación de su matrícula mercantil.
De manera oportuna la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, hizo un llamado a los empresarios de los 69 municipios bajo su jurisdicción para que realicen este trámite dentro del plazo establecido.
¿Qué pasa si no se renueva la Cámara y Comercio en Antioquia dentro del plazo?
Este proceso es fundamental para mantener activa la actividad económica de los negocios y reportar su estado actual ante las autoridades. La medida aplica para todos los sectores y tamaños empresariales, sin excepción.

Desde la entidad se enfatizó en que no cumplir con este requisito dentro de las fechas estipuladas puede acarrear consecuencias. Entre ellas, sanciones económicas impuestas por la Superintendencia de Sociedades, lo que representa un riesgo adicional para quienes no atiendan el llamado a tiempo.
Por esta razón, si no se realizó el pago dentro de los limites de tiempo establecidos, la falta de pago acarrea multas.
Además de ser una obligación legal, mantener la matrícula mercantil al día ofrece múltiples beneficios para el desarrollo de los negocios. Según explicó Sandra Milena Montes, vicepresidenta de Registros de la Cámara, este proceso permite garantizar la oponibilidad de la información, es decir, que los datos registrados puedan ser reconocidos y exigidos frente a terceros. Esto fortalece la seguridad jurídica y aumenta la confianza de clientes, proveedores y aliados comerciales.
La actualización también se convierte en una herramienta clave para mejorar la proyección empresarial. Contar con la matrícula vigente facilita el acceso a productos financieros, abre la puerta a procesos de contratación y permite participar en programas de fortalecimiento empresarial.
El impacto de este proceso es especialmente relevante para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que constituyen el 99 % del tejido empresarial registrado ante la Cámara y aportan el 56 % del empleo formal en la región.
Dentro de este grupo se encuentran negocios tradicionales como tiendas de barrio, restaurantes, peluquerías, supermercados y panaderías, que dependen en gran medida de su formalización para crecer y consolidarse.

Experiencias como la de Liliana Avendaño, administradora de un supermercado en Donmatías, evidencian la importancia de cumplir con este requisito. Desde la formalización de su negocio en 2018, asegura haber recibido acompañamiento y formación por parte de la Cámara, lo que le ha permitido mejorar su operación y fortalecer la confianza de sus clientes.
Con este panorama, las autoridades reiteran el llamado a los empresarios antioqueños para que no dejen el trámite para última hora y mantengan al día su registro mercantil, un requisito clave para la estabilidad y crecimiento de sus negocios.
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