Reducir el Congreso ahora o nunca, es deber y responsabilidad

Foto: EFE/Leonardo Muñoz

EDITORIAL

Más que nunca, en medio de esta contingencia, el Estado colombiano tiene que hacer catarsis y un ejercicio de introspección para que quienes toman las decisiones en la actualidad sean conscientes que lo más indicado es no desmejorar la calidad y la eficiencia del Estado que no es condicionada por el tamaño de este, sino que es necesario reducir su tamaño para evitar gasto sin fundamento, sin impacto y permitir una mayor reactivación de la economía.


No se trata de un editorial sobre la lucha ideológica o de postulados de vieja data entre libertarios, gobiernistas, enchufados o simplemente entre quienes defienden un Estado social. Se trata de plantear de manera amable y responsable la necesidad de un ejercicio de disertación, de un debate deliberado, en donde se reflexione sobre la calidad del Estado colombiano y sobre qué tanto es la eficiencia un beneficio, en ese gasto, de lo que se ejecuta anualmente a través de los distintos ministerios, agencias, empresas, entidades y direcciones del Estado colombiano. 

Para empezar con la de mayor reconocimiento, y echando mano de una propuesta que se ha realizado hace pocos días por el congresista del Centro Democrático Óscar Villamizar, se hace imperante e ineludible la urgencia de recortar el tamaño del Congreso de la República de Colombia. 

Actualmente el Congreso cuenta con 280 miembros: 108 senadores (100 por circunscripción nacional, dos por circunscripción especial indígena, cinco por circunscripción proceso de paz y una para la oposición). También, cuenta con 172 representantes a la Cámara (161 por circunscripción territorial, dos por circunscripción especial afrodescendiente, una por circunscripción especial indígena, una por colombianos en el exterior, una por circunscripción proceso de paz y una para la oposición).

A través de distintos editoriales que publicaremos con el paso del tiempo analizaremos cuál de los miles de componentes que tiene el Estado colombiano se debe revisar para una eventual supresión. En este aparte nos encargaremos del Congreso de Colombia, el cual cumple con más de 20 años de ser constantemente deslegitimado, con una de las peores imágenes ante la opinión pública con escasos 30 o 32 congresistas que se les ve activamente trabajando, proponiendo y debatiendo, pues de lo contrario tenemos una cantidad de congresistas encargados de velar por intereses propios y de los particulares que les han financiado las campañas, ni qué hablar de quienes llevan allí atornillados más de 15 años.

El representante del Centro Democrático, Óscar Villamizar, radicó un acto legislativo que pretende reducir el Congreso de la República pasando de tener 280 congresistas a 157. El Senado de la República pasaría de 108 a 51, mientras que la Cámara de 172 a 106. 

Sea momento de publicación de este editorial para apoyar esta iniciativa del congresista Villamizar con la intención de reducir el tamaño del Congreso de la República. Sin embargo, nos alejamos en el número de escaños de cada una de las cámaras, tanto de la baja como de la alta. Consideramos pertinente que deben existir 66 curules en el Senado, y no 108 como ocurre en la actualidad; y en la Cámara deben ser 102, y no 172. Es una propuesta que también ahorra un dinero muy significativo si tenemos en cuenta que el salario base de los congresistas está alrededor de los $33.000.000, sin incluir prestaciones sociales, beneficios y valores de unidades legislativas. Esto le implica bastante gasto al fisco nacional. Lo que buscamos con este número de curules propuestas es que se les garantice la participación a cada uno de los departamentos, que se le garantice el acceso al Congreso a algunas minorías y sobre todo que sea mucho más depurado. Colombia no se puede dar el lujo de seguir pagando una millonada a congresistas que solamente van a reclamar el cheque.

Este es un primer ejercicio de liberación sobre un recorte que se debe hacer en el Estado colombiano en medio de esta coyuntura del coronavirus. Ojalá los colombianos estén encima de esta propuesta porque claramente los congresistas no van a votar para recortar el tamaño de la corporación que hacen parte.