Resquebrajamiento al interior del Centro Democrático en Antioquia

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Todos los procesos políticos traen, inevitablemente, unos desgastes propios de las aspiraciones personales de cada uno de los aspirantes, de sus posiciones ideológicas, de su pasado político, y claramente, de cada uno de los matices que se van conformando dentro de todas las colectividades políticas.

El Centro Democrático tuvo un episodio ligeramente en las elecciones de hace cuatro años en Antioquia, lo tuvo este año en la elección del candidato a la Alcaldía de Bogotá, lo está teniendo en la ciudad de Cartagena y Antioquia no ha sido la excepción.

En Antioquia, luego de las elecciones parlamentarias del año pasado, nacieron nuevos matices políticos y esto generó que la torta se tenga que repartir, como dirían coloquialmente, entre más personas. 

Hay algunos grupos políticos que han optado por consolidar cada una de sus aristas con exintengrantes del Partido Conservador, exmiembros del Partido de la U, e incluso de Cambio Radical y Partido Liberal. Otros han decidido querer preservar una genética netamente uribista de vieja data, de los uribistas de pura cepa, y otros han formado mezclas de intereses, conveniencias, coincidencias, acercamientos sin mayor sectarismo político.

Ahora con la elección de los candidatos a la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia se pudo evidenciar que aunque existieron en un principio bastantes opiniones divididas respecto a quiénes podrían aspirar a la Gobernación o si en definitiva Andrés Guerra ya contaba con un derecho adquirido por haber sido el candidato en las elecciones pasadas y haber obtenido una votación notable, pues fueron disputas que se zanjaron rápido gracias a la intervención del expresidente Álvaro Uribe y se generó un ambiente propicio para que se dejara un quieta la disputa por ese aval. Sin embargo, luego de que Guerra fuera elegido para obtener el aval, también se ha conocido de algunas líneas políticas que no están dispuestas a apoyar esa candidatura a la Gobernación y que ya varias de ellas estarían con precandidatos como Mauricio Tobón y Aníbal Gaviria.

En cuanto a la Alcaldía el panorama es mucho más tenso pues actualmente se está desarrollando la encuesta que será revelada el 17 de mayo con el ganador, pero en esta, donde empezó con un proceso con cinco aspirantes, luego se depuró mediante una primera encuesta que se preveía con anterioridad, ahora entre los últimos tres candidatos Alfredo Ramos, Ana Cristina Moreno y Jaime Mejía se han evidenciado las disputas internas, acuerdos debajo de la mesa, hipocresía y palabras que después se niegan. El Centro Democrático se ha convertido en una verdadera olla a presión en Antioquia, porque aunque la mayoría concuerdan en que se deben respetar los procesos establecidos, hay algunas líneas políticas que están insistiendo en que Uribe pueda discrepar de la elección del candidato que desemboque de la encuesta y él pueda elegir al candidato de su preferencia, como es el caso al interior de uno de los grupos de la bancada que está promoviendo la candidatura de Santiago Gómez Barrera, quien al día de hoy no hace parte de ese partido y no se inscribió en ese proceso.

También, otros han optado por apoyar a candidatos con el fin de generarle daño a una de sus competencias pero no por convencimiento propio o apoyo genuino y esto tiene a congresistas, diputados y concejales en una disputa bastante álgida por lo que pueda ser el resultado de esta encuesta.

Desde ya se ha conocido que el candidato que goza de más favorabilidad para llevarse el aval del Centro Democrático es Alfredo Ramos Maya, tal y como lo dicen todas las encuestas. Él, entrevista con un diario local en días pasados, aseguró que quienes quieran estar con él en caso de ganar lo pueden estar, pero los que no quieran no los va a obligar, no quiere imponer una disciplina o recibir apoyos que carezcan de valor y de transparencia, sobre todo, de sinceridad.

El Centro Democrático está a prueba en estas elecciones, lo que predican buena parte de sus equipos políticos también estará a prueba, y total será algo definitivo para el futuro del partido, no solamente en Antioquia, sino en el país por las decisiones que pueda tomar el expresidente Uribe.