Seguridad ciudadana

Por: Cecilia López Montaño


Para alguien que como en mi caso, sigue la vida de Barranquilla y de sus alrededores por las noticias de prensa, desde hace algún tiempo se viene generando la sensación de serios problemas de inseguridad ciudadana en esta parte del país. Las principales noticias son con demasiada frecuencia relacionadas con casos de delincuencia que terminan en asesinatos, atracos, violencia sexual y hechos similares. El viernes 17 de enero, para solo mencionar un día, encabezan la primera página del principal periódico de la región, en su versión de internet, los siguientes titulares: “Asesinan a bala a hombre en las afueras de Villa Campestre”, no precisamente una zona reconocida como insegura; “Policía busca a compañero sentimental de mujer asesinada en Soledad”; ‘Familiares de mujer asesinada en Soledad claman justicia”. Y otra noticia sobre un caso de acceso carnal. ¿Honestamente, no es demasiado para un lector desprevenido?

Conociendo la seriedad de EL HERALDO, es obvio suponer que si este tipo de noticias aparecen de manera destacada no es porque sea su decisión sino porque la situación lo amerita. Por ello, repito con la limitación de no vivir en este lugar, creo que sí es válida la preocupación sobre la situación de inseguridad que vive Barranquilla y Soledad, que es parte de su área más cercana. Además, están estrenando Alcaldía y Gobernación los nuevos mandatarios Jaime Pumarejo y Elsa Noguera, de manera que es la oportunidad para revisar este tema tan delicado como es la confianza de la población sobre la protección que las autoridades deben ofrecer a quienes son parte de su jurisdicción.

De nuevo para ser justos, el tema de la seguridad en general y de aquella que afecta directamente a los ciudadanos es una preocupación que comparten los millones de colombianos en todo el país. No solo los habitantes de zonas rurales no logran ver la paz en todos los territorios, sino las ciudades están sufriendo casos que se pensaban inconcebibles. Por ejemplo, ir a un restaurante en Bogotá en horas de la noche se ha convertido en un serio riesgo dados los últimos atracos que han ocurrido en zonas comerciales. Además, parar en un semáforo en rojo independientemente de que tipo de carro sea en el que se transita, produce pánico, porque cada día son más frecuentes los atracos en sitios de alta movilidad que se consideraban seguros, protegidos por cámaras llamadas de seguridad.

Por ello, sería pertinente que empezando por Barranquilla pero en conjunto con otras ciudades del país, se le de la prioridad que exige algo tan obvio como es la garantía de una vida normal a sus ciudadanos. Intercambiar experiencias positivas y negativas entre mandatarios que tienen el impulso y el respaldo por estar recién posesionados sería una excelente iniciativa que nos atrevemos a sugerir. La seguridad ciudadana no es un tema menor y por ello no puede subestimarse.  Por ello, es una tarea prioritaria para quienes tienen el mando de la ciudad, el departamento, la región y el país.