Ser pilo también es tener buenos principios, no solo los mejores resultados: Albert Corredor

Foto: 360 Radio

El Cofundador del Instituto de Capacitación Dominicano y cofundador de la Escuela de Gastronomía de Medellín, Albert Yordano Corredor, habló en exclusiva para 360 Radio sobre temas de educación desde el ámbito local y nacional.


360 Radio: ¿Cuál es la situación actual de la educación en Colombia?

Albert Corredor: La educación naturalmente es un factor central del desarrollo del ser humano y de la sociedad. Debe estar en las agendas de los dirigentes políticos, de las empresas, de los líderes sociales y de nosotros como ciudadanos; de por sí la educación juega un papel fundamental en nosotros como sociedad.

Si miramos a fondo, para nadie es un secreto que Colombia es un país que tiene necesidades de todo tipo: en materia de calidad y de acceso, y es ahí donde hay un gran reto como país. Hoy en Colombia no podemos decir que el 100 por ciento de los niños, jóvenes y adultos que quieren estudiar lo pueden hacer, y esto es un gran problema, o como lo llamo yo: una gran oportunidad de mejora.

360: ¿Cuál es su análisis de Ser Pilo Paga y qué se debe hacer para seguir brindándole oportunidades a quien quiera acceder a la educación?

A.C.: Criticar el programa de Ser Pilo Paga no está bien porque eso significaría criticar lo que se la brindado a miles de estudiantes de escasos recursos que están hoy realizando programas de pregrado en importantísimas universidades del país, y eso naturalmente está bien. Ahora, como todo programa, este es con muy buenas intenciones, nuevo, y que hay que ir evolucionando, aprendiendo de los errores que se cometen y sacarlo adelante. Hay que revisar el enfoque que tenemos en materia de prioridades en educación, y es que no es solamente el tema post secundario, el ciclo profesional; tenemos también muchas necesidades antes.

Ser Pilo Paga tiene sus falencias. Soy de los que cree que no necesariamente nosotros nos tenemos que enfocar en aquellos estudiantes que tienen los mejores resultados en el colegio, hay que replantear este tema porque el otro muchacho que no lo fue tan bien también merece oportunidades igual de buenas que el otro. Pienso que ser pilo viene también con un acompañamiento de tener unas bases familiares, sociales, culturales y una felicidad, características que te permiten ser pilo, y hasta qué punto ser pilo es sacar buenos resultados en las notas.

Este programa lo resumiría en tres cosas: arrancando con la base y es que es un buen programa, pero hay que definir qué es ser pilo, si es sacar buenas notas, si es tener buenos principios, como ocurre en Nueva Zelanda, si es tener habilidades distintas como las hoy llamadas habilidades para la vida, y cómo vamos a medir eso. También, en qué universidades vamos a enfocar el tema de Ser Pilo Paga y si necesariamente una universidad ‘top’ es así porque es costosa; y por último el tema del recurso. Si tenemos recursos limitados y que necesitamos muchísimos más cupos hay que revisar cuánto nos está costando el programa versus cuántas personas estamos atendiendo, porque nos sigue quedando casi la mitad de la gente que quiere por fuera.

360: Medellín es una ciudad violenta y varios jóvenes y hasta niños están en organizaciones delincuenciales porque no tienen oportunidades. ¿Qué opina de este panorama?

A.C.: Hay una ruptura en el momento en que se ingresa a la educación post secundaria. Las cifras son muy alarmantes y la cantidad de personas se nos están represando ahí que quieren y no pueden pasar del bachillerato a sus estudios post secundarios.

Tenemos un reto social, pero mientras le entreguemos ese insumo tan fácil a los actores negativos vamos a seguir sufriendo, y a lo último es un tema de falta de oportunidades. Medellín no puede ser una ciudad que se quede atrás en el impacto positivo y en poner a disposición de la sociedad, del sector productivo estos cientos de miles de jóvenes llenos de talento y ganas; no podemos permitir que entren a la delincuencia.

360: ¿Cómo debe ser el proceso de escogencia de la carrera para un joven que quiere estudiar, con el fin de evitar la deserción?

A.C.: Hay que acompañar al joven para saber qué le gusta y para qué es bueno. Este último, se debe alinear con las necesidades del entorno, algo que se llama pertinencia, en el caso Medellín: turismo, salud, servicios, y posteriormente que los programas post graduales también estén estructurados, que respondan a las necesidades del sector y de la persona. El modelo hay que repensarlo porque está obsoleto, no solo es culpa del estudiante.

Hay que cambiar la concepción que como familia tenemos de la educación. Seguimos pensando que el colegio es aquella cajita en donde yo meto un niño para yo poder desencartarme de él e ir a hacer lo importante, que es trabajar. Cuando cambiemos ese pensamiento y nos demos cuenta que lo más importante que la familia tiene es ese niño para el futuro de esta, ese día probablemente vamos a sembrar la semilla que nos va a dar los frutos de un desarrollo hacia el futuro.