Sobre el pico y placa ambiental

Sin lugar a duda, las autoridades hacen un esfuerzo loable y con las mejores intenciones. Sin embargo, lo vivido la semana pasada en el Área Metropolitana en términos de contaminación demanda nuevas medidas.


Por: Redacción 360 Radio

Desde este medio de comunicación hemos sido incisivos, incluso, en épocas del año en que no se toca este tema de la contaminación del medio ambiente en el Área Metropolitana sobre la necesidad de apuntar las medidas restrictivas a los que son los mayores actores contaminantes, según los estudios hechos por distintas universidades y entidades públicas.

Cabe citar que el Plan Operacional para Enfrentar Episodios de Contaminación Atmosférica en el Valle de Aburrá, POECA, se enfoca en la gestión de episodios contaminantes por material particulado PM2.5 y otros contaminantes. Esto, con el propósito de reducir su concentración en la atmósfera, proteger la salud y la calidad ambiental del Valle de Aburrá.

En Medellín ocurre que los vehículos que más contaminan son los buses, tanto de servicio público como privado, y los camiones y volquetas. Estos últimos sí tienen unas medidas más estrictas pero los primeros en mención no debido a que las autoridades, al parecer, no hacen los debidas visitas a las empresas de transporte público para verificar si este tipo de vehículos están emitiendo humo negro por los escapes.

También se debe tener en cuenta que en Antioquia circulan más de 2’134.000 vehículos según el Registro Único Nacional de Tránsito, Runt. De esos, más de 1’264.000 son motocicletas, unos 850.000 carros y más de 20.700 corresponden a maquinaria, remolques y semirremolques.

Cuando una persona se enferma y el médico le recomienda un jarabe y unas pastillas lo hace porque sabe cómo atacar y sabe cuáles son las partículas que producen la infección. Por ende, se recomienda ese tratamiento; si el paciente opta por otro tipo de medicamentos por atacar otra clase de microbios o de bacterias difícilmente se va a recuperar.

Lo mismo ocurre en Medellín. Allí, las medidas que se están tomando no afectan a los mayores actores contaminantes. Da impotencia ver cómo volquetas, buses y camiones aún siguen circulando sabiendo que emiten gran cantidad de humo negro sin ningún control, y aunque insistimos en la labor que ha hecho el Área Metropolitana, creemos que es más necesario que los agentes de tránsito de cada municipio estén más vigilantes para establecer controles en distintos puntos y no solamente en los ya conocidos.

Es importante que los ciudadanos puedan denunciar a través de redes sociales a esos vehículos que son contaminantes, pues de lo contrario no vamos a tener soluciones. El control a las fuentes fijas quizá es uno de los más fáciles y es notable la mejoría, pero el problema siguen siendo los actores como las motos, volquetas, buses y camiones.

Solo basta con pararse en la Avenida El Poblado o en la calle San Juan para ver cómo algunos buses tienen más de 30 años, por lo cual sugiere y le demanda al Estado unas medidas mucho más estrictas y contundentes, aunque impopulares, pero serían responsables con la ciudadanía.

Las personas en Medellín no pueden respirar un aire contaminado que equivalga casi a lo mismo que ser un fumador. Los establecimientos que han tenido que cesar actividades al aire libre por cuenta de la contaminación están bastante afectadas, y a nivel médico, este medio de comunicación ha conocido reportes de las enfermedades pulmonares y alergias, los cuales se han incrementado, entre otros factores que afectan la salud de los antioqueños.

El pico y placa ambiental realmente ha tenido efectos: adelantar las congestiones viales y volverlas peor porque son más personas en sus vehículos que salen más temprano; y el otro efecto que ha tenido es afectar la calidad de vida de los ciudadanos en materia de agenda y organización. Está comprobado que al haber más congestiones vehiculares hay más contaminación, y es lo que está sucediendo hoy.

Hay carros que tienen entre uno y cuatro años en el mercado que sus emisiones son prácticamente nulas y no tiene sentido que hoy estén cobijadas por ese pico y placa. La medida de los carros viejos es también un poco corta, pues se debería establecer ese pico y placa a los carros que tengan más de 15 años de antigüedad.

Es simplemente aplicar las normas y también sanciones correctivas en la justa medida de los que más contaminan. No se pide absolutamente nada más.

Por lo tanto, el pico y placa ambiental debería ser revisado por las secretarías de tránsito de toda el área metropolitana, la misma Área Metropolitana y las alcaldías, pues no se vio mejora en la calidad del aire la semana pasada, las congestiones son peores, todos los factores atenuantes de esta contingencia no mejoran y por lo tanto Medellín, que es una ciudad de las pocas que mide y se preocupa por la calidad del aire, tiene que tomar medidas que deben ser drásticas, necesarias pero impopulares.