Diego Mauricio Mazo, rector de CEIPA, y Sara Álvarez, directora Ejecutiva del CEIPA, explican cómo el modelo de educación por solución y SolversLab han marcado la gestión de 2025 y la ruta para 2026, con la meta de convertirse en universidad.
Este contenido hace parte de la Revista 360 – Edición 10: El año de las Decisiones. Producto periodístico anual y exclusivo elaborado por 360 Radio.
Revista 360: ¿Cómo resumiría la gestión de CEIPA en 2025 y los focos estratégicos que marcaron 2026?
Diego Mauricio Mazo y Sara Álvarez: En 2025 concentramos la gestión en fortalecer el modelo de educación por solución: que los estudiantes se enfrenten a retos reales de empresas y no solo reciban teoría, que es el núcleo de nuestra diferenciación. Sobre esa base, consolidamos alianzas, impulsamos la innovación curricular y reforzamos el modelo UBFlex para que la formación sea flexible y se adapte a las necesidades del estudiante y del mercado. También ampliamos la educación técnica y continua.
Revista 360: ¿Qué papel ha tenido SolversLab en esa estrategia y qué resultados concretos han obtenido con las empresas?
Diego Mauricio Mazo y Sara Álvarez: SolversLab es un eje central de este enfoque. En 2025 recibió el primer lugar en innovación en los EQUAA Awards, un reconocimiento latinoamericano. En 2024 más de 300 empresas de sectores distintos participaron en consultorías gratuitas con nuestros estudiantes y muchas reportan mejoras en sus indicadores, como cambios en procesos internos u optimización logística. Una parte importante son pymes y emprendimientos con necesidades de soluciones escalables, incluso en sostenibilidad y mercadeo. La metodología conecta equipos de estudiantes y mentores con desafíos reales, fortalece su perfil profesional y genera valor tangible para el tejido empresarial. Así se confirma que la educación no puede ser solo teórica, debe producir impacto.

Revista 360: ¿Qué novedades académicas trajo 2025 y cómo se articulan con el modelo pedagógico de CEIPA?
Diego Mauricio Mazo y Sara Álvarez: Fue un año intenso en expansión del portafolio. Lanzamos la carrera de Estadística y Ciencia de Datos, que responde a la demanda de talento capaz de trabajar con grandes volúmenes de datos y apoyar la toma de decisiones. A la vez fortalecimos la oferta técnica y de educación continua con más programas técnicos, cursos cortos, diplomados y formaciones flexibles para personas que ya están en el mundo laboral.
Todo esto se integra al aprendizaje basado en retos: los estudiantes aplican los contenidos en problemas reales usando laboratorios como SolversLab y, en los programas técnicos y continuos, el énfasis es práctico, con retos empresariales, acompañamiento de mentores y conexión directa con lo que las empresas necesitan.
Revista 360: Mirando a 2026, ¿cuáles son las principales metas institucionales y qué retos ven para alcanzarlas?
Diego Mauricio Mazo y Sara Álvarez: Una meta central es seguir avanzando en el camino para convertirnos en universidad. El paso siguiente no es solo ampliar programas, sino consolidar la oferta con más programas clave, más investigación y mayor impacto social y global. Queremos incrementar la sinergia entre academia y empresa, especialmente a través de SolversLab, ampliando el número de empresas, mentores y estudiantes participantes. También buscamos nuevos programas en áreas emergentes y fortalecer la internacionalización mediante alianzas y misiones académicas que atraigan talento de otros países. Todo esto implica cumplir requisitos regulatorios y académicos en investigación, acreditaciones y capacidad docente, además de gestionar los recursos que demanda el crecimiento.
Revista 360: ¿Cómo delimitan el rol de SolversLab y cómo garantizan que la formación no se convierta en un “negocio rápido”?
Diego Mauricio Mazo y Sara Álvarez: No todos los desafíos empresariales se resuelven con una consultoría académica y no pretendemos reemplazar a las grandes firmas en todos los casos. SolversLab está pensado para retos estratégicos e innovadores, en especial para pymes o empresas que quieran prototipar soluciones; con compañías más grandes podemos trabajar en modelos híbridos o pilotos que les permitan valorar el talento joven y la innovación curricular. En los programas técnicos, la calidad es fundamental: se alinean con nuestra filosofía de aprendizaje por desafíos, con mentores y evaluación real, y pasan por revisión curricular rigurosa.
Además medimos resultados como la empleabilidad, la satisfacción de las empresas y el impacto de los proyectos. No se trata de un negocio rápido, sino de formar talento relevante para el futuro, coherente con la vocación de CEIPA y con las necesidades del mercado.