El hecho: El Gobierno reforzó la seguridad en varias cárceles del país ante posibles intentos de fuga antes de la posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella.
¿Por qué es importante?: La medida busca prevenir escapes de personas privadas de la libertad durante la transición de gobierno y fortalecer la seguridad penitenciaria.
¿Cuál es el contexto?: La decisión se tomó tras alertas sobre posibles planes de fuga en centros penitenciarios como Itagüí, Picaleña y Calarcá, aunque no hay evidencia de un plan coordinado.
¿A quiénes afecta y cómo?: A los centros penitenciarios, las autoridades y las personas privadas de la libertad, debido al aumento de controles, inspecciones y traslados de internos.
El dato que no se puede perder: Las autoridades ya frustraron posibles intentos de fuga en las cárceles de Picaleña e Itagüí/Calarcá, y mantendrán el refuerzo de seguridad durante la transición presidencial.

El Gobierno nacional ordenó reforzar la seguridad en varias cárceles del país tras recibir alertas sobre posibles intentos de fuga de personas privadas de la libertad antes de la posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto.
La información fue confirmada por la ministra de Justicia, Cielo Rusínque, quien explicó que las medidas fueron adoptadas de manera preventiva junto con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), la Policía, el Ejército y las autoridades regionales.
La decisión se conoció luego de que el presidente del Concejo de Medellín denunciara un presunto plan para facilitar la fuga de varios jefes de estructuras criminales recluidos en la cárcel de Itagüí. Aunque voceros del espacio de diálogo negaron esa versión, el gobierno decidió fortalecer los controles para evitar cualquier riesgo.
Rusinque explicó que las autoridades manejan la hipótesis de que algunos grupos criminales puedan intentar aprovechar la transición entre gobiernos para organizar fugas. «Puede existir ese riesgo de intentos de fuga», señaló la funcionaria, aunque aclaró que hasta el momento se trata de una posibilidad que está siendo vigilada y no de un hecho confirmado.
La ministra también confirmó que las autoridades lograron impedir posibles planes de fuga en las cárceles de Picaleña, en Ibagué, y Calarcá, en Quindío. En Picaleña, una denuncia permitió realizar inspecciones dentro de uno de los pabellones, donde fueron encontradas construcciones irregulares que podrían estar relacionadas con un intento de escape. Como medida preventiva, algunos internos fueron trasladados y se incrementaron los controles.
En el caso de Calarcá, las autoridades recibieron información sobre la posible construcción de un túnel cerca del centro penitenciario. Tras verificar la denuncia, también se adoptaron medidas de seguridad y se trasladó a varios reclusos que estarían vinculados con el caso.
Pese a estos hechos, Rusinque aseguró que no existen pruebas que permitan afirmar que haya un plan coordinado de fuga en las cárceles del país.
La funcionaria indicó que las autoridades continuarán haciendo seguimiento a todas las alertas y sostuvo que las medidas implementadas buscan garantizar la seguridad durante los actos oficiales previstos para el 20 de julio y el proceso de cambio de gobierno.
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