Tres vicios para evitar cuando vaya a votar

Por Santiago Silva Jaramillo

El próximo 25 de octubre millones de colombianos tomaremos varias decisiones importantes para nuestros municipios y departamento, votando para elegir a gobernadores, alcaldes, concejales, diputados y ediles en nuestras circunscripciones. Estos votos decidirán buena parte de lo que pase en el país durante los próximos cuatro años, pero sobre todo, puede tener profundas implicaciones sobre a calidad de nuestras vidas y el desarrollo de nuestras comunidades.

Por eso es tan importante votar con responsabilidad y conciencia y evitar, entre otros, estos tres vicios en los que algunas personas incurren cuando van a tomar su decisión electoral:

  1. Votar por el que va de primero en las encuestas: es inconveniente por dos razones, porque al hacerlo usted está supeditando su poder de decidir su futuro y el de su familia a otras personas, sus intereses y sus prejuicios; y porque las encuestas –incluso las más confiables- son solo una fotografía de una realidad mucho más compleja. Mejor dicho, que aunque un candidato vaya de primero en una encuesta –aun en varias- eso no quiere decir que su intención de voto sea efectiva. Usted está dejando que otras personas o las encuestadoras decidan por usted.
  2. Votar por el que más habla de los problemas nacionales en una elección local: en estos tiempos de nacionalismo y polarización son varios los candidatos a elecciones locales que han utilizado los debates nacionales para ganar visibilidad e intención de voto. El problema es que al priorizar discusiones nacionales han dejado de lado los asuntos locales -¡para los que los vamos a elegir, precisamente!-. Y votar por un candidato que habla más de la crisis en la frontera con Venezuela que de las fronteras invisibles de un barrio no es la mejor decisión para la resolución de los problemas locales. Además, el margen de maniobra y poder de influencia de un gobernante local sobre la política nacional es más bien reducido.
  3. Votar sin informarse de los candidatos, sus propuestas y sus aliados: el voto es una decisión que suele ser muy pasional; votamos por el que parece honesto, votamos por el que se ve más vital y fresco, votamos por el que nos inspira confianza. Pero esa naturaleza del voto no nos puede alejar completamente de las razones prácticas para ejercerlo, como las propuestas de campaña, la hoja de vida del candidato y las compañías políticas que tiene. Por eso es importante que saque algunos minutos de su tiempo y revise algo de las personas que se están disputando su voto; empiece por la hoja de vida y recorrido político de la persona, consulte quiénes lo apoyan y si esa compañía le parece idónea, y finalmente, evalúe sus propuestas principales, busque innovación y consistencia.

Así, pequeñas acciones –como evitar estos vicios- nos pueden ayudar a tomar una mejor decisión ese domingo frente a la urna y de pronto, con un poco de suerte, elegiremos a los gobernantes más convenientes para nuestra sociedad.