En Colombia, la supervivencia de los partidos políticos está estrechamente ligada al cumplimiento del umbral electoral, un mecanismo que establece un mínimo de votación necesario para mantener la personería jurídica y participar con pleno derecho en el sistema político. Este requisito, que cobra especial relevancia en las elecciones al Congreso, puede determinar la continuidad o desaparición de movimientos pequeños.
Según lo establecido en el artículo 108 de la Constitución y la normativa electoral vigente, los partidos y movimientos deben obtener al menos el 3 % de los votos válidos a nivel nacional en los comicios para conservar su reconocimiento legal.
Así funciona el umbral electoral de 2026 y cuántos votos necesita un partido para mantener su personería
La personería jurídica no es solo un formalismo: permite a los partidos inscribir candidatos con aval propio, acceder a financiación estatal, recibir reposición de votos y mantener representación institucional ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). Sin ella, un partido queda reducido a un movimiento sin derechos plenos y debe recolectar firmas nuevamente para volver a competir.
Proyecciones basadas en la participación histórica sugieren que, para las elecciones de 2026, el umbral podría situarse alrededor de los 630.000 votos válidos en el Senado. Este número representa la barrera mínima que un partido necesitará superar para seguir vigente y mantener su capacidad de inscripción y representación parlamentaria.
Además de garantizar acceso a curules mediante la cifra repartidora, el umbral funciona como un filtro que reorganiza el tablero político cada cuatro años, dejando por fuera a las colectividades que no logran consolidar respaldo electoral suficiente.

Algunos partidos enfrentan un escenario especialmente complejo. Comunes, surgido de la desmovilización de las antiguas Farc, deberá competir sin el esquema excepcional de curules garantizadas que le otorgó el Acuerdo de Paz, obligándolo a medirse en igualdad de condiciones con otras fuerzas políticas. Su permanencia dependerá de superar el umbral y consolidar su base electoral.
Otros partidos como Dignidad y Compromiso, que agrupa sectores de izquierda y centro, y La Fuerza de la Paz, impulsado por el exsenador Roy Barreras, también se encuentran bajo observación. Aunque cuentan con figuras reconocidas, su representación parlamentaria es reducida y la falta de una coalición sólida podría poner en riesgo su capacidad de superar la barrera del 3 %. Además, La Fuerza de la Paz enfrenta disputas jurídicas sobre su personería, lo que añade incertidumbre sobre su futuro político.
El umbral electoral pone en evidencia un dilema central del sistema político colombiano: si seguirá reduciendo el espacio para partidos minoritarios o sí, a través de alianzas y coaliciones estratégicas, estas colectividades podrán garantizar su supervivencia y participación efectiva en el Congreso de 2026.
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