Un cuento para reflexionar

Por: José Miguel Santamaría Uribe


Aunque la historia de los países es distinta y no es replicable, existen innumerables líderes de izquierda que estarían muy contentos que en Colombia estuviera pasando lo mismo que en Chile, de hecho, apoyan irrestrictamente el paro convocado para el 21 de noviembre por cuenta del derecho a la protesta aunque de antemano saben que será violento y se puede salir de madre. Esperemos este paro no llegue a mayores.

Me aterra la manera en que piensa hoy en día la juventud, aunque se podrían comer al mundo porque tienen todo para lograrlo, la tecnología, la información y el conocimiento se están autodestruyendo, creen que con actos violentos pueden exigir mas a cambio de poco, ese cuento que nos echaban nuestros abuelos que el trabajo duro y la dedicación tendrá dividendos y frutos en el futuro pasó de moda.

El siguiente cuento puede ser realidad o ficción, es indiferente, aspiro les deje un mensaje para reflexionar por el futuro.

Es la historia de una conversación entre un padre y una hija, Juan un gran empresario  dueño de una empresa exitosa  de mas de 500 empleados y Marcela una muy buena estudiante de pregrado en una de las mejores universidades del país.

Un día Marcela y Juan se sientan a conversar acerca de la vida y terminan hablando de inequidad, donde ella le comenta al padre que debería cambiar la manera de gerenciar la empresa, ella considera que el debería repartirla con los empleados, que no era justo que ellos trabajaran y no tuvieran mas beneficios, los mismos que el, que el ya tenía mucho y no necesitaba seguir teniendo mas y mas mientras que los empleados necesitaban tener mas, independientemente que Juan fuera un excelente empleador y que ellos tuvieran todos los beneficios de ley, buenos salarios y una buena estabilidad laboral.

Juan le contesta que la idea no se le hace descabellada y que en aras de la equidad le propone a Marcela que como ella que es una muy buena estudiante y tiene un muy buen promedio en la universidad debería regalar parte de sus notas a otros estudiantes que van perdiendo la carrera y que ella podría graduarse con notas mas bajitas y sus compañeros también hacerlo, que de esa manera todos se graduarían utilizando lo que le sobraba de notas a Marcela.

Marcela le dice que no está de acuerdo ya que ella ha hecho una gran esfuerzo para obtener las notas que tiene y que ella no considera justo entregar su esfuerzo a personas que no han trabajado tanto, ya que podrían hacerse esforzado mas durante la carrera y tener mejores resultados, a lo que Juan le contestó que eso mismo le pasaba a el, que llevaba creando la compañía que tiene mas de treinta años, que había hecho un gran esfuerzo para hacer de ella lo que es hoy, que siempre ha sido un buen empleador y entregado muchos beneficios a sus empleados pero que el tampoco tiene porque entregar parte de ese gran esfuerzo a terceros por el solo hecho de tener mas. De esta manera Marcela entendió que entregar beneficios por entregar a cambio de disminuir la equidad no es justo, y que las sociedades progresan cuando se beneficia el esfuerzo individual, si todos terminamos teniendo lo mismo habiendo hecho diferentes esfuerzos terminará creando personas que harán lo justo y nunca lucharán por hacer mas, se acabaría la sana competencia que es lo que ha generado gran parte del progreso de la humanidad y de los desarrollos que hoy disfrutamos. También entendió lo fácil que es repartir los de los otros y lo complicado que es hacerlo con lo propio.

La lucha de las sociedades y los países deben centrarse es acabar con la pobreza, no en disminuir la desigualdad, si no hay pobres termina siendo indiferente que unos tengan mas que otros, lo grave es que por buscar la igualdad ninguno tenga nada y todos terminen pobres y se acabe la iniciativa privada y el esfuerzo individual porque no va a generar beneficios.

El socialismo en Latinoamérica ha sido y seguirá siendo un fracaso para el progreso de nuestras naciones, no hay un solo caso de éxito para mostrar, el que lo conozca que me lo haga saber.